martes, 13 de febrero de 2007

13 Y MARTES: NI TE CASES NI TE EMBARQUES


Siempre me han fascinado las supersticiones, porque pienso que algún rescoldo de verdad permanece en ellas. Hoy es día 13 y martes. Para muchos es el día más funesto del año. Bueno, Marte es el dios de la guerra y es comprensible tenerle cierto pavor. Lo del 13 ya no lo entiendo bien, ni tampoco por qué la combinación de ambos elementos es altamente explosiva. En EEUU el día funesto es el viernes 13. ¡Qué cosas!
¿Sabe el tiempo que los hombres lo cuentan? ¿Quién determinó que hoy fuera martes y no miércoles? ¿Sabían ustedes que la religión ha tenido una gran influencia en los calendarios y es la responsable del sistema actual? Si esto es así habría que pensar que todo es fruto de una convención humana arbitraria y por lo tanto no tiene ninguna repercusión en nuestras vidas.
¿Sin embargo conocen a alguien que se haya casado en este día fatídico? Pues, la verdad, nadie. Y, sin embargo, muchos casorios realizados en otros días acaban en los juzgados con niños víctimas de divorcios que son puñaladas entre seres humanos. ¿Han pasado por debajo de una escalera? Si lo hacen el peligro es que se les caiga encima. Yo casi todos los días veo gatos negros cuando llego a casa y de momento no me ha pasado nada malo. También me enteré que tener acuario en el salón da mala suerte. Mis peces me acompañan desde hace muchos años. Cuando, de noche, llego a casa se agolpan en el cristal y lo mordisquean demandando su ración de comida. Y de mal fario , nada de nada. Refrán: No seas calabazón y no caigas en la superstición"

martes, 6 de febrero de 2007

AMORES OLVIDADOS POR UNAS ALMEJAS AL VAPOR


Yo te quería. Tú me querías. Pero nos queríamos mal. Desde que la conocí había cambiado todos mis malos hábitos. Dejé de dormitar en el sofá. Leía buena literatura. Iba a los conciertos. Cocinaba almejas al vapor, que me causaban repulsión, pero a ti te encantaban. No importaba nada. Sólo quería servirte. Había dejado de ver a mis amigos más canallas y ahora vestía trapos de Zara. Me escondía por las esquinas para que no se rieran al verme tan arreglado, tan poco como yo era.
Para agradarte te había regalado un pijama con una nota en la que escribí: "Quiero ser tu abrigo en la noche. Aunque duermas sola, siempre estaré abrazando tu cuerpo desnudo".
A veces quedábamos en el vestíbulo del Extremadura Hotel y fingíamos un encuentro casual. Nos recostábamos en sus sillones un rato y después salíamos a pasear por la Madrila Alta.
El amor te narcotiza y el sentido del ridículo desaparece. Solo ves por los ojos de esa otra persona. Yo iba cada vez más vestido de diseño. Llegó un momento en el que ella cogía mi tarjeta de crédito y me obligaba a ir de rebajas y tiendas al Eroski.
Un día la descubrí vomitando. Yo le había hecho una cena estupenda, con almejas al vapor.
--Cariño, detesto las almejas. Me da náuseas solo de pensar en ellas, me dijo.
--¿Por qué las comías?, le dije.
--Solo quería agradarte, respondió.
Al día siguiente dejamos de vernos. Nuestro amor estaba asentado, como muchos, en una farsa. Refrán: Si no te gustan las almejas, no te las comas, las dejas.

lunes, 29 de enero de 2007

LA INVASIÓN DE LOS PRODUCTOS MILAGRO


Tengo alma de voyeur. Muchas veces me despierto de noche y me dan ganas de poner la televisión. Siento una curiosidad por saber qué contenidos se emiten a las cuatro y media de la mañana, por ejemplo. Me he dado cuenta de que los reyes de esa franja horaria son los programas publicitarios de productos-milagro. Por supuesto, el último grito es el Andropenis. En el espot sale un urólogo que tiene pinta de haberle tocado el título en una tómbola y empieza a hablar de que el tamaño del pene se considera pequeño a partir de 13 centímetros y grande a partir de los 18. Los sudores empiezan ya a caerme por el cuello. Y sale un tío que parece que acaba de venir del Carrefour de acarrear bolsas para su casa y te da la brasa sobre lo mucho que ha cambiado su vida con el cacharro. Cuando explican cómo hay que colocarse el aparatejo yo grito de dolor con solo verlo. Después sale la mujer del muchacho con una sonrisa de oreja a oreja hablando de lo feliz que es desde que su pareja tiene un centímetro más de largo y de ancho... El anuncio acaba diciendo que vivimos en una sociedad fálica. Todo esto se emite mientras un chat recoge anuncios desesperados de contactos como estos:

--Emeritense pasivo busca activo gordito y sin pluma. Abstenerse gente "del ambiente". (¿De qué ambiente habla? ¡Madre mía!)

Entonces ya empiezo a hiperventilar de estupefacción y me paso al siguiente canal, donde la baba de caracol, al parecer, cura todos los males imaginables. Refrán: Si tu verga no da la talla infórmate en la pequeña pantalla