Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
martes, 14 de agosto de 2007
¡QUIERO SER MISTER DE LAS FIESTAS!
Ya tengo decidida una de mis ocupaciones este verano. Quiero ser mister de alguna fiesta patronal, damo de honor , paje, acompañante o como se diga. No sé, siempre me ha intrigado su función. Antes, cuando solo había Reina y Damas de las fiestas estaba todo en su sitio. Pero ahora, los misters son como esa guinda que nos faltaba y que estaba ahí, delante de nuestras narices y sin poder disfrutarla. Ignoro por completo cuál es la función de un mister, salvo la de los mister deportivos. Me encantaría presidir la misa en honor a los patronos municipales, dar el chupinazo de las fiestas desde el balcón, e incluso arengar a los vecinos una vez allí, con mis mejores galas.
¿Tendré que hacerme mechas? ¿Ir al gimnasio? (Seguro que sí) ¿Atiplarme la voz? ¿Usar afeites y pomadas? ¿Hacer poses o tener andares libidinosos e incitantes?
Me gustaría saber si este cargo es de designación popular, a dedo, o por aclamación pública. Me da miedo pensarlo. Recuerdo un alcalde que me comentó que había suprimido los concursos de mises porque "algunas niñas se volvían tontas". ¿Tiene efectos cambiantes o rejuvenecedores?
A mí me hace mucha ilusión todo eso. Nunca he sido reina por un día y me apetece mucho. ¿Ya se han decidido todos los mister de este verano? ¿Hace falta estar cachas ? En fin, tener sueños imposibles es sinónimo de razonable salud mental. Cuando apoyo la cabeza en la almohada cierro los ojos mientras pienso en una verbena maravillosa en la que soy el centro de todas las miradas. Refrán: Si disfrutas de la verbena hazlo a manos llenas.
¿Tendré que hacerme mechas? ¿Ir al gimnasio? (Seguro que sí) ¿Atiplarme la voz? ¿Usar afeites y pomadas? ¿Hacer poses o tener andares libidinosos e incitantes?
Me gustaría saber si este cargo es de designación popular, a dedo, o por aclamación pública. Me da miedo pensarlo. Recuerdo un alcalde que me comentó que había suprimido los concursos de mises porque "algunas niñas se volvían tontas". ¿Tiene efectos cambiantes o rejuvenecedores?
A mí me hace mucha ilusión todo eso. Nunca he sido reina por un día y me apetece mucho. ¿Ya se han decidido todos los mister de este verano? ¿Hace falta estar cachas ? En fin, tener sueños imposibles es sinónimo de razonable salud mental. Cuando apoyo la cabeza en la almohada cierro los ojos mientras pienso en una verbena maravillosa en la que soy el centro de todas las miradas. Refrán: Si disfrutas de la verbena hazlo a manos llenas.
martes, 7 de agosto de 2007
¡VANESA MIRA CÓMO HAGO LA BOMBA!

Una visita a la piscina de la Ciudad Deportiva cacereña me ha abierto los ojos. Bueno, casi me los cierra de golpe un tipo de más de cien kilos que se tiraba sin parar al agua. El principio de Arquímedes es algo que no falla, haga la temperatura que haga. La verdad es que se estaba bien en la piscina, a pesar de ese tufillo franquista del graderío. Refrescarse es un placer en este tiempo. Yo trataba de acallar mi conciencia después de tantos meses de sendentarismo e inactividad. Pero me era difícil nadar: Había superpoblación de bañistas. Entre ellos, algunos adolescentes con las hormonas revolucionadas. Una socorrista muy pija y chula se les acercó y les conminó a deponer su actitud de saltimbanquis. Pero cualquiera le decía algo al señor orondo. El chavalote ya tenía unos añitos. Pero él hablaba a grito pelao :
--¡Vanesa, mira cómo hago la booooooooooooombaaaaaa!
Y bueno, chof, chof y splash... Es increíble el líquido que desalojaba el tío. Los que estaban al lado le miraban como diciendo: "¿De qué frenopático se ha escapado?". No tengo nada contra la gente de carnes prietas. Yo mismo luzco una barriga que si la vieran los de Nature House se frotaban las manos. Pero es que ese hombre no tenía complejos ni era consciente de que hacer "la bomba" en la piscina de la ciudad deportiva, con todo el público como testigo era algo ridículo. Yo, por contra, en cuanto salgo del agua tapo estas carnes que un día serán polvo. ¡Pero ese hombre no tenía pudor! ¡Qué suerte! Refrán: Lo que se han de comer los gusanos que lo vean los cristianos.
--¡Vanesa, mira cómo hago la booooooooooooombaaaaaa!
Y bueno, chof, chof y splash... Es increíble el líquido que desalojaba el tío. Los que estaban al lado le miraban como diciendo: "¿De qué frenopático se ha escapado?". No tengo nada contra la gente de carnes prietas. Yo mismo luzco una barriga que si la vieran los de Nature House se frotaban las manos. Pero es que ese hombre no tenía complejos ni era consciente de que hacer "la bomba" en la piscina de la ciudad deportiva, con todo el público como testigo era algo ridículo. Yo, por contra, en cuanto salgo del agua tapo estas carnes que un día serán polvo. ¡Pero ese hombre no tenía pudor! ¡Qué suerte! Refrán: Lo que se han de comer los gusanos que lo vean los cristianos.
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