martes, 25 de septiembre de 2007

NOCHE EN VELA EN LA ESTACIÓN DEL BUS

Como tenía sequía de ideas para contar en la columna me decidí a ir a la estación de autobuses a ver qué es eso del cruising . "Vamos a vivir una noticia en carnes propias", me dije. No se preocupen. No he adquirido un nuevo hábito, ni he cambiado mi orientación sexual, si es que alguna vez he estado orientado en ese aspecto. Para quien no sepa qué es el cruising les diré que es sexo ocasional, con desconocidos, rápido e inconsciente en un lugar público determinado. Debe ser una nueva moda importada, pero a mí me recuerda a los mirones y exhibicionistas de urinario de toda la vida. Pero, ala, dale un nombre en inglés y ya parece que es algo que solo practica gente muy selecta y muy fina.
Pues bien, a la salida del periódico, en vez de irme a casa, decidí pasarme por la estación de autobuses. Estuve una media hora observando a quienes usaban el baño de caballeros. Pero no pasaba nada, ni entraba nadie.
Entonces entré y --oh, sorpresa-- había alguien que debía estar evacuando su vejiga desde hacía media hora. El hombre, calvo y de camiseta ajustada, me miró como esperando algún guiñoteo. Yo me metí en los baños que cierran la puerta, asustadillo. Leí las inscripciones anónimas durante un buen rato. Son imposibles de reproducir en esta columna y hacían referencia a encuentros por esos lares e invitaciones varias a no sé qué prados cercanos.
A mi salida, el muchacho rasuradete seguía por allí, pululando sin parar. Me dejó preocupado. ¡Tan joven y con problemas de próstata! Refrán: Yo que tú consultaba al doctor López Ibor.

martes, 18 de septiembre de 2007

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE QUE PUEDA

Yo tuve un hermano. No era hijo de mi madre, ni de mi padre. No nos vimos nunca. Eso no importaba. Tuve un hermano sin yo saberlo. Murió hace cuarenta años. Antes de que naciera. Pronto se cumplirán ochenta de su nacimiento. No me gusta el ejército y tengo un comandante. La historia tiene pasajeros especiales. Ernesto Che Guevara es uno de ellos. Más allá del icono pop y la foto de Korda . Más allá de la quincalla y la mercadería que han hecho con su recuerdo. El poeta eres tú, comandante. No sé por qué me acuerdo hoy del Che. ¿Será que no veo más que mediocridad y tibios a mi alrededor? ¿Será que ya estoy hastiado de lametraserillos y abrazafarolas? ¿Será que soy consciente de que el capitalismo nos ha engullido a todos y ha ganado la partida?
Recuerdo haber hecho hace ya muchos años una entrevista al cuñado del Che, que por entonces trabajaba en Cruz Roja. Era hermano de su primera mujer, Hilda . Fue director de periódicos en Cuba, aunque se trataba de prensa de partido. Me contó anécdotas del lado humano de este hombre que siempre huyó de favoritismos y quiso repartirlo todo entre sus hermanos. Y probablemente no tendría motivos para hablar bien de la Revolución. ¡Qué pocos "Ches" veo a diario y cuánto mamoneo en todos los órdenes de la existencia!
A veces, en la cama, antes de dormir leo algunas de tus frases y sé lo difícil que es Morir de pie antes que vivir arrodillado . Refrán (de Carlos Puebla): Aquí se queda la clara, la entrañable transparencia de tu querida presencia, comandante Che Guevara.

LOS OLVIDADOS SANTOS INOCENTES DEL 11-S

El mundo tembló aquel día. El terror se hizo global. Las torres de Babel caían ante nuestros ojos. Llegó la anomia. El odio acumulado se concentraba en Manhattan. Siempre me fascinó esa isla. Desde aquel día mucho más. Hispanos, negros, oficinistas, limpiadoras, botones, camareros, banqueros, ejecutivos... Todos se hicieron un amasijo de sangre y detritos humanos. Algunos creían ver al mismísimo diablo en esos hierros retorcidos. Pero solo era la cara de la venganza, de la revancha del fundamentalismo frente a un capitalismo que --desde entonces-- duerme con un ojo abierto, o más bien, que ya no puede conciliar el sueño. A partir del 11-S todo ha sido una espiral de destrucción y muerte a manos de un presidente con alma de vaquero o de tahúr del Misisipi.
Y los civiles, el pueblo, los seres humanos, siguen retorciéndose de dolor en un lugar del que solo importa el petróleo. Sí, están lejos. Hablan raro. Son de otra religión: son enemigos, está claro... ¿Duerme Aznar tranquilo con tantas muertes a su espalda por hacerse una foto con su señorito? ¿Y Blair , será feliz en su retiro? Impusieron una nueva enseñanza: atacar a tu enemigo antes de que se lance sobre ti. Ni a Hitler se le hubiera pasado por la cabeza tamaño despropósito fascista. La democracia impuesta es una tiranía encubierta. Señor Bush , el próximo domingo cuando esté en misa, por favor, no se olvide de rezar por ellos, por los santos inocentes de su sangrienta guerra. Y no se olvide de comulgar, si aún considera que Dios lo tiene en su gracia.