Estoy estupefacto con una costumbre cuya existencia constato. Espero que no sea un rito local, porque abochorna. Muchos coches nuevos y recién estrenados sufren casos de pequeño vandalismo. A veces los ataques son por barrios. En otras ocasiones el criterio es más difuso. ¿Una banda organizada? ¿Una treta de los propietarios de garajes para alquilar?
No. Nada de eso. Me comentan y aseguran varios ciudadanos que simplemente es una forma de bautizar al vehículo; algo así como un recibimiento cariñoso y popular a tu nuevo coche. Sé de algunos que con sus primeros ahorros de trabajo se compraron el coche que realmente necesitaban para currar y el primer día les pincharon las cuatro ruedas. Y lo tomaron como algo normal .
Una comunidad de vecinos hace ya tiempo que tuvo que pedir a sus miembros que controlen quiénes entran y salen de los garajes y evitar este tipo de actos.
--Pero bueno, si el coche es nuevo, tranquilo, que lo paga el todoriesgo ... Además, el primer acto de vandalismo no cuenta como siniestro... Si es algo como cariñoso y cachondón...
¿Pero en qué cabeza humana tamaña gilipollez? ¿Por qué no se rayan el escroto con un cúter para distraerse? ¿Por qué no le tiran la piedra a su santa madre en vez de al parabrisas?
Creo que quien se dedique a esos menesteres o tiene un problema de envidia crónica o debe acudir al psicoanalista. Con esas acciones no solo se pierde tiempo, sino que en algunos casos el daño puede ser imperceptible y poner en riesgo las vidas humanas. Refrán: La envidia y la mala baba son cosa muy mala.
Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
lunes, 5 de noviembre de 2007
martes, 30 de octubre de 2007
ENCUENTRO CON UN CACEREÑO DE TODA LA VIDA
En Telecinco son guapas, además de inteligentes, hasta las redactoras de documentación, que nunca salen en la tele. Coincidí con una de ellas este verano en el Corral de las Cigüeñas. Aquella noche la ciudad monumental estaba llena de visitantes vestidos con corbata y chaqueta, o pamela y vestido vaporoso en el caso de las mujeres. Mi despiste crónico me llevó a ignorar esa situación anómala, pero mi acompañante televisiva me hizo la siguiente observación:
--Vaya mirada descarada y de arriba a abajo que me ha echado ese tipo con ojos de huevo.
Yo continué apurando mi larioscola con fruición a pesar de todas las recomendaciones en contra de esa libación.
--¡Ey, niña! ¿Quieres una cerveza? Soy un chico de Cáceres de toda la vida (DTV), dijo el pollo.
Aquel payo decía eso como quien esgrime un certificado de buena conducta o de penales. Vestía como un auténtico hortera, con una corbata amarilla espantosa y el pelo engominado y para atrás. Aquel esperpento soltó una retahila de tópicos a mi compañera, que ella aguantó estoicamente con una sonrisa cercana a la mueca.
--Traqui, soy un ejecutivo de una gran empresa financiera y asesora... Nací en la calle Argentina... de aquí, de Cáceres de toda la vida , insistía dando la brasa.
Cuando mi amiga ya decidió que su cupo de sandeces diarias escuchadas estaba cubierto despidió amablemente al chico DTV, quien dijo no se qué de que se le había "espantado la pieza" a otro hombre trajeado. Refrán: Idiotas sin medida los ha habido de toda la vida .
--Vaya mirada descarada y de arriba a abajo que me ha echado ese tipo con ojos de huevo.
Yo continué apurando mi larioscola con fruición a pesar de todas las recomendaciones en contra de esa libación.
--¡Ey, niña! ¿Quieres una cerveza? Soy un chico de Cáceres de toda la vida (DTV), dijo el pollo.
Aquel payo decía eso como quien esgrime un certificado de buena conducta o de penales. Vestía como un auténtico hortera, con una corbata amarilla espantosa y el pelo engominado y para atrás. Aquel esperpento soltó una retahila de tópicos a mi compañera, que ella aguantó estoicamente con una sonrisa cercana a la mueca.
--Traqui, soy un ejecutivo de una gran empresa financiera y asesora... Nací en la calle Argentina... de aquí, de Cáceres de toda la vida , insistía dando la brasa.
Cuando mi amiga ya decidió que su cupo de sandeces diarias escuchadas estaba cubierto despidió amablemente al chico DTV, quien dijo no se qué de que se le había "espantado la pieza" a otro hombre trajeado. Refrán: Idiotas sin medida los ha habido de toda la vida .
martes, 23 de octubre de 2007
LOS TONTOS CON LÁTICO
No suelo recomendar libros. Lo dejo para los que realmente saben de literatura, pero quisiera llamar la atención sobre El hombre que detuvo a García Lorca , de Ian Gibson . En él se repasa la vida y circunstancias de Ramón Ruiz Alonso , quien quiso hacerle un favor al mundo apresando al poeta granadino cuando estaba refugiado en casa de Luis Rosales . Lorca creía que al amparo de un falangista se salvaría del pelotón de fusilamiento. Fue un ingenuo.
Nadie dijo a Ramón Ruiz que detuviera a Lorca. El mismo escribió la denuncia, se puso un mono azul, y fue a por el poeta junto a las fuerzas del orden. Lo hizo "bajo su estricta responsabilidad". De Ruiz se decía que era un "obrero amaestrado". Yo creo que era un "tonto con látigo". Y contra ellos alguna vez me ha prevenido gente sabia. Los hay a puñados. Tontos, no sabios.
Tiempo después, cuando se le preguntaba a este señor por Lorca siempre decía "que en paz descanse" y tenía sus obras completas en su biblioteca en un ejemplo de sadismo. Nada más llegar la democracia, Ramón Ruiz tuvo que exiliarse a Estados Unidos por la presión social que había contra él. También se da la circunstancia de que sus dos famosísimas hijas representaron en el teatro alguna vez las obras del poeta granadino.
Pero tras un tonto útil hay detrás un tonto integral . Un miembro del pelotón de ejecución comentó esa misma mañana en un bar: "Vengo de meterle unos tiros por el culo al maricón ese de Lorca". ¡Qué país de delatores y Judas! Refrán: Detrás de un tonto útil hay siempre otro inútil .
Nadie dijo a Ramón Ruiz que detuviera a Lorca. El mismo escribió la denuncia, se puso un mono azul, y fue a por el poeta junto a las fuerzas del orden. Lo hizo "bajo su estricta responsabilidad". De Ruiz se decía que era un "obrero amaestrado". Yo creo que era un "tonto con látigo". Y contra ellos alguna vez me ha prevenido gente sabia. Los hay a puñados. Tontos, no sabios.
Tiempo después, cuando se le preguntaba a este señor por Lorca siempre decía "que en paz descanse" y tenía sus obras completas en su biblioteca en un ejemplo de sadismo. Nada más llegar la democracia, Ramón Ruiz tuvo que exiliarse a Estados Unidos por la presión social que había contra él. También se da la circunstancia de que sus dos famosísimas hijas representaron en el teatro alguna vez las obras del poeta granadino.
Pero tras un tonto útil hay detrás un tonto integral . Un miembro del pelotón de ejecución comentó esa misma mañana en un bar: "Vengo de meterle unos tiros por el culo al maricón ese de Lorca". ¡Qué país de delatores y Judas! Refrán: Detrás de un tonto útil hay siempre otro inútil .
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