Me ha sobrecogido la noticia de dos niños adictos al teléfono móvil y a la mensajería instantánea por internet. A la vez no me pilla por sorpresa saber que la necesidad de comunicación llevó a estos tiernos infantes a destinar el dinero de las propinas paternas a recargar sus teléfonos. Han tenido que ser ingresados y tardarán dos años en curarse. Vivimos en la sociedad de la soledad y esos mensajes inmediatos son un lenitivo contra el dolor de encontrarse desvalidos en medio de tanta gente. Cuando las cartas ya son un vestigio digno de arqueólogos, el email se ha transformado en la única muestra de cariño del ser humano moderno. ¡Qué tiempos aquellos de las cartas perfumadas, las lágrimas en el papel y el carmín de los besos sobre las letras!
No obstante, he de reconocer que yo mismo, cuando llego a casa, en el silencio de mi cubículo necesito hablar por internet con algún amigo, simplemente por la satisfacción de que alguien me dé las buenas noches.
Cuando comencé a chatear, hace casi una década, entré en un chat de peces tropicales y allí entablé amistad con una mujer latinoamericana. Cuando puso la webcam y la escuché por el micrófono casi hago al instante una reserva de avión a Venezuela. Vivía en la Mérida de allí. Hemos hablado durante años. Me presentó a su familia. Me enviaba fotos siempre en la playa o la piscina. A los cuatro años de chat me ofreció 3.000 dólares por casarme con ella. Desde entonces solo he querido hablar con aquella mujer de peces tropicales, pero no le interesa. Refrán: En el chat, como en la vida, casi todo es mentira.
Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
martes, 17 de junio de 2008
martes, 10 de junio de 2008
Frases de oro de la hostelería regional
Siempre he admirado los atractivos turísticos y gastronómicos de Extremadura. Algunos malintencionados me piden que los compare con Sevilla para ver si me pillan en un renuncio. La verdad es que, si no fuera por pequeños detalles, Cáceres podría estar entre las mejores ciudades del país. El principal problema que veo es el de la formación, a pesar de que, por lo general, hay buenos profesionales.
--¡No se os ocurra pedir café, porque que no tenemos café!, le gritó un camarero sin decir ni buenas noches a unos sevillanos que traje a ver la ciudad monumental. Además de preguntarnos qué tiene que ver el horrendo pato Donald de la plaza con el Patrimonio de la Humanidad, tuvimos varios tropiezos con ´delicados´ camareros.
Hace breves fechas pedimos varios amigos unas tostas. Tras casi una hora de retraso tuvimos que irnos a otro bar. En ese segundo bar nos dijeron:
--No van a estar las tostas, así que pagad las cervezas e iros.
Fuimos a un tercer bar y allí también tuvimos problemas con este ´complejo´ plato, digno de Adriá :
--Señora, las tostas no se hacen solas ¿entiende?, fue la "amable" contestación de otro maestro de la barra a una de nuestras acompañantes cuando le apremió.
Y hace años, en una excursión por una comarca turística norteña el dueño del comedor nos dijo cuando le pedimos mesa:
--Ya he hecho la caja del día, así que, aunque hay mesas libres, no les voy a atender...
Tengo que decir que el establecimiento cerró poco después, a pesar de que siempre estaba lleno. Refrán: Donde las toman, las dan. Es la selección natural.
--¡No se os ocurra pedir café, porque que no tenemos café!, le gritó un camarero sin decir ni buenas noches a unos sevillanos que traje a ver la ciudad monumental. Además de preguntarnos qué tiene que ver el horrendo pato Donald de la plaza con el Patrimonio de la Humanidad, tuvimos varios tropiezos con ´delicados´ camareros.
Hace breves fechas pedimos varios amigos unas tostas. Tras casi una hora de retraso tuvimos que irnos a otro bar. En ese segundo bar nos dijeron:
--No van a estar las tostas, así que pagad las cervezas e iros.
Fuimos a un tercer bar y allí también tuvimos problemas con este ´complejo´ plato, digno de Adriá :
--Señora, las tostas no se hacen solas ¿entiende?, fue la "amable" contestación de otro maestro de la barra a una de nuestras acompañantes cuando le apremió.
Y hace años, en una excursión por una comarca turística norteña el dueño del comedor nos dijo cuando le pedimos mesa:
--Ya he hecho la caja del día, así que, aunque hay mesas libres, no les voy a atender...
Tengo que decir que el establecimiento cerró poco después, a pesar de que siempre estaba lleno. Refrán: Donde las toman, las dan. Es la selección natural.
martes, 27 de mayo de 2008
La noche está llena de ti, tú eres la noche
Voy a apagar la luz y a llenarla de silencios tan grandes que solo se oirá el chasquido triste de los cuerpos cuando se aman y forman galaxias. Voy a buscar contigo las raíces de la tierra, aunque contagies la gripe, la desesperanza y otras enfermedades contra las que nunca me vacuné. Entre tu olvido y mi olvido hay entretejidas distancias como estaciones de tren, mapas, lápices y aburridas tardes de verano. Has alumbrado mi vida subida a una estrella errante. Eres la cabellera del cometa del tiempo. Traes en tus manos la caricia del árbol, la fragancia íntima de la hoja desnuda, el verdor imposible del musgo en el agua. Así que voy a apagar la luz para quedarme solo con ese mesmérico fulgor de tus pupilas tímidas. Tantas esperas en los ribetes de la madrugada, sin saber que estabas allí, entre la niebla, como una azulada araña expectante en la tormenta del azar. Ahora que llega el momento de las hachas en los bosques te apareces como una rama desnuda, en medio de lo interminable, fulgor agreste en la primavera del mundo. Flor dormida en las manos del jardinero. Extraña fruta de una tierra baldía. Tú eres la noche y la noche está llena de ti, de tus ojos en guardia ante las injusticias del mundo, de tu ira implacable contra los dictadores despóticos. Eres la madrugada insomne de los adolescentes, el deseo salvaje de las calles prohibidas.
Ahora, amor, ahora se abren las puertas de mi alma. Soy la llave que dobla la noche. Me agarro a los goznes de la vía láctea y me abandono, como un junco, a tu cuerpo venerable. Refrán: Ay, amor tirano, dame tus besos este verano.
Ahora, amor, ahora se abren las puertas de mi alma. Soy la llave que dobla la noche. Me agarro a los goznes de la vía láctea y me abandono, como un junco, a tu cuerpo venerable. Refrán: Ay, amor tirano, dame tus besos este verano.
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