martes, 14 de octubre de 2008

Feria de Zafra, hoguera de mis vanidades

Bendita mañana en la Feria de Zafra, que mezcla las últimas cervezas de la noche con los primeros aguardientes de un hermoso día de campo. Maldita vanidad la del ganadero absolutamente encantado de haberse conocido a sí mismo. Bendita inocencia del mayoral que pasó la noche esperando que la vaca pariera y sonríe ante el ternero aún caliente y tembloroso. Maldita suficiencia del engolado que ve en cada escarapela de premio de un concurso un motivo más para sentirse superior a sus iguales. Benditos besos en la madrugada de la feria, carnes en flor y sudor amoroso entre los amantes que se buscan entre las casetas. Malditas borracheras absurdas de los solitarios que se encuentran muy cerca del olvido y tan lejos del cariño. Bendita lluvia matinal que anima las compras en las subastas y llena de gotas de esperanza el corazón de los ganaderos. Maldita crisis que empaña la jornada y la llena de impotencia y pérdidas. Bendito Bosé , que un día viniste a comprar vacas y cerdos y todavía te recuerdan por aquí. Maldita lengua azul que por culpa de un mosquito tiñe de gris las explotaciones. Bendito quien vuelve a casa con el ganado vendido, el corazón sereno y la cartera llena. Maldito el que se sube a un caballo y por eso ve a los demás como inferiores. Bendito campo extremeño, de mis pecados y vanidades. Benditos todos los que hacen que esta rueda gire cada día. Algún día, todos los ángeles del mundo creerán que el cielo está en Extremadura y vendrán a adorarla como un niño. Refrán: La decencia del campo es su inocencia.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Esta crisis, que solo afecta a los ´curritos´

Septiembre. Vacaciones. Una playa de Huelva. Aún un poco de sol. Un gran centro comercial te da acceso a la playa. Las tiendas, llenas. El hipermercado, a rebosar. Los bares, repletos. Cuando quieres llegar a la orilla te das cuenta de que te has vaciado los bolsillos en souvenirs y otras quincallas absurdas. Pregunto a los empresarios locales para averiguar cómo van los negocios. Me dicen que muy mal, que este año se les ha dado fatal, por la crisis... Y me ponen cara como de pena.
Me da en la nariz que la crisis en algunos casos significa que el potentado de turno deje de ganar el 500% y se tenga que conformar con el beneficio razonable. Quizá tenga que empezar a despedir a gente, porque, claro, ya no gana lo de antes.
Ha habido épocas de claro abuso al ciudadano. Con la llegada del euro los precios se sobredimensionaron. Pero nadie dijo nada. Ahora viene el llanto y el crujir de dientes. Y hay que rescatar a las grandes empresas con el dinero de todos. De vergüenza. ¡Qué buena gente somos!
Yo veo los negocios llenos, incluso a mediados de septiembre. Nada de precios rebajados. No sé si las vacaciones vuelven a la gente loca y se gasta lo que no tiene, pero lo cierto es que la crisis no parece que haya afectado a la clase media. Esta crisis está machacando a las capas más débiles de la sociedad. Pero, al parecer, hay que acudir en auxilio de los grandes bancos e hipotecarias. Probecicos . Al final son siempre los poderosos los que se llegan el gato al agua. Refrán: Con la crisis los pobres se mueren de tisis .

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Todos tenemos la tripa de Miguel Bosé

No sé por qué la tripa que lució Miguel Bosé en el concierto de Cáceres ha causado tantos comentarios en la ciudad. Unos que si un artista de su talla no puede permitirse ese cuerpo fofo... Otros que si a ver si está embarazado... Yo creo que un tipo que tiene una fábrica de embutidos en Montánchez tiene derecho a tener tripita, aunque el diminutivo en esta ocasión sea un eufemismo.

Ahora que calienta motores la Feria de Zafra recuerdo a un Bosé en la zona de subastas levantando la tarjeta cuando el mayoral le indicaba. Compró unos sementales de retinto que a los pocos años ya obtenían algún galardón. Al menos parece que se moja personalmente en lo tocante a sus negocios.

¿Se va a privar un artista tan completo de los placeres de la buena mesa? Para cuatro días que vamos a vivir pienso que tenemos derecho a meternos entre pecho y espalda lo que nuestros bolsillos nos permitan y ser todo lo ambiguos o anfibios que nos apetezca ser. Hombre, seguro que Miguel Bosé se puede permitir tener un gimnasio en su casa y ponerse dura la chocolatina.

Los demás ya podemos decir que nuestro abdomen depresible (vientre con lorzas) es más pequeño que el del hombre perfecto. Las caminatas por la Ronda Norte y Nuevo Cáceres adquieren ahora un nuevo sentido y ya no me encuentro tan culpable cuando me tomo una parrillada mirando a la ciudad vieja en el restaurante de Obispo Galarza. En fin, Miguel, muchas gracias. Eres un tipo sin complejos, artista y con barriga. ¡Pues como todos! Refrán: Si el Bosé tiene tripa plebeya es que la lorza es muy bella.