Había oído que la Coca-cola tenía múltiples propiedades milagrosas, pero ésta ya sobrepasa los límites de lo creíble. Un investigador ha descubierto que la Coca-cola destruye los espermatozoides y ha ganado el premio alternativo Ig Nobel, que es algo así como un premio al descubrimiento científico más absurdo. ¿Y la Pepsi, funciona igual?
Una vez fui a la farmacia y me recomendaron que el antibiótico lo tomara con el refresco americano porque "me haría más efecto". También me dijeron que para quitar el óxido a la bicicleta la sumergiera en Coca-cola. Recuerdo que los semióticos la consideraban un "pene de cristal", por su forma.
Dicen que en las máquinas de Coca-cola de las universidades ya han puesto fotocopias del artículo científico. No sé cómo se usa para obtener estos resultados anticonceptivos. Me temo lo peor. Me imagino a los universitarios reblandeciendo sus miembros con el jarabe.
De otro lado, otra de las investigaciones galardonadas fue la que descubrió que la gente come más felizmente papas fritas rancias si crujen. También unos físicos han descubierto que cualquier cosa que pueda enredarse se enredará. Un equipo de biólogos averiguó que las pulgas de los perros saltan más lejos que las de los gatos. El premio de Medicina fue a parar a un equipo de la Universidad de Duke (Carolina del Norte), que demostró que los placebos caros funcionan mejor que la falsa medicina barata. Otro grupo demostró que un armadillo puede arruinar una excavación arqueológica. En fin, con la crisis que hay y el dinero se emplea en tamañas gilipolleces. Refrán: Si a tu esperma se le mueve la cola, échale Coca-cola.
Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
martes, 9 de diciembre de 2008
martes, 2 de diciembre de 2008
A vueltas con los crucifijos y el laicismo
Ví en mi infancia cómo sustituían el retrato de Franco por el de los Reyes de España en la escuela. He de reconocer que fue agradable el canje. Visualmente la nueva imagen en color era más amable que la de aquel militarote con correajes. Sin embargo, la supresión de los crucifijos que van a llevar a cabo los talibanes del laicismo creo que nos va a dejar un vacío imposible de recuperar.
Si llevamos esta corriente a su extremo deberíamos ir renunciando, por ejemplo, a las vacaciones de Semana Santa, de Navidad y a los puentes del Día de la Inmaculada. Ya tendríamos que haber abjurado de la paga del 18 julio por razones de pureza ideológica y lógico repudio de la dictadura fascista que la creó.
Así, propongo un calendario de festividades laicas. A saber: Día del Objetor de Conciencia, Día del Cooperante, Día del Funcionario Probo y Eficiente...
--¿Qué haces el puente de la Semana del Objetor?
--Uff, yo ya no me quedo en Cáceres, me voy a la playa. No soporto las procesiones de Objetores. ¡Qué pesadas!
Sí, porque la Semana Santa hay que sustituirla, por supuesto. En vez de pasos hay que pasear bajo palio cosas absolutamente laicas como los impresos de la Declaración de la Renta con la cruz puesta en la casilla de las ONGs o algo así.
Ahora en serio. Quitar la cruz es cercenar una parte de nuestra cultura, de la historia del hombre y de la esencia del ser humano. Y quien lo hace se convierte en otro inquisidor mayor del reino. Refrán: Quien quiere quitar los crucifijos es algo tonto, fijo.
Si llevamos esta corriente a su extremo deberíamos ir renunciando, por ejemplo, a las vacaciones de Semana Santa, de Navidad y a los puentes del Día de la Inmaculada. Ya tendríamos que haber abjurado de la paga del 18 julio por razones de pureza ideológica y lógico repudio de la dictadura fascista que la creó.
Así, propongo un calendario de festividades laicas. A saber: Día del Objetor de Conciencia, Día del Cooperante, Día del Funcionario Probo y Eficiente...
--¿Qué haces el puente de la Semana del Objetor?
--Uff, yo ya no me quedo en Cáceres, me voy a la playa. No soporto las procesiones de Objetores. ¡Qué pesadas!
Sí, porque la Semana Santa hay que sustituirla, por supuesto. En vez de pasos hay que pasear bajo palio cosas absolutamente laicas como los impresos de la Declaración de la Renta con la cruz puesta en la casilla de las ONGs o algo así.
Ahora en serio. Quitar la cruz es cercenar una parte de nuestra cultura, de la historia del hombre y de la esencia del ser humano. Y quien lo hace se convierte en otro inquisidor mayor del reino. Refrán: Quien quiere quitar los crucifijos es algo tonto, fijo.
martes, 25 de noviembre de 2008
Las momias de Llerena se "saponizan"
Estaba leyendo sobre las momias de Llerena y me entero, no sin estupor, que sufren un proceso de "saponificación". El asunto es bastante aterrador ya de por sí, pero el palabro tira de espaldas. Y nada tiene que ver con el exalcalde de Cáceres, sino con una transformación que suelen sufrir los cuerpos cuando son emparedados. Al parecer, la grasa corporal de las momias de Llerena se torna en una masa de color gris y de tacto granuloso, algo que el estudioso extremeño Gonzalo Pérez Sarró ya advirtió en su momento y a lo que nadie hizo caso. Ahora parece que es una de las claves del misterio. Este descubrimiento corroboraría que los 6.000 cuerpos que están en la torre de Nuestra Señora de la Granada fueron encerrados allí en vida por la Inquisición.
Los crímenes contra la Fe eran castigados con brutal dureza y estando en la propia Llerena la sede de la Inquisición en 1501 no es de extrañar que se esmerara en dar un gran escarmiento. Alumbrados e Iluminados formaban una secta que aborrecía todos los signos externos del cristianismo. Fueron exterminados con artilugios de tortura medieval como la pera vaginal o anal, entre otras lindezas. Lo cierto es que si volviera la Inquisición no daría abasto en este planeta de adoradores a dioses paganos y mundanos. Así que aquellos disidentes llerenenses han acabado tras los años convertidos en ranas momificadas, trasunto de una época en la que la Fe no movía montañas, pero podías acabar sepultado por sus piedras hasta el fin de la historia. Refrán: Las momias de Llerena parecen de sapos una colmena.
Los crímenes contra la Fe eran castigados con brutal dureza y estando en la propia Llerena la sede de la Inquisición en 1501 no es de extrañar que se esmerara en dar un gran escarmiento. Alumbrados e Iluminados formaban una secta que aborrecía todos los signos externos del cristianismo. Fueron exterminados con artilugios de tortura medieval como la pera vaginal o anal, entre otras lindezas. Lo cierto es que si volviera la Inquisición no daría abasto en este planeta de adoradores a dioses paganos y mundanos. Así que aquellos disidentes llerenenses han acabado tras los años convertidos en ranas momificadas, trasunto de una época en la que la Fe no movía montañas, pero podías acabar sepultado por sus piedras hasta el fin de la historia. Refrán: Las momias de Llerena parecen de sapos una colmena.
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