martes, 3 de febrero de 2009

Letizia olvida sus tiempos de ´currita´

Parece mentira que la Princesa de Asturias, Letizia Ortiz , haya sido periodista. Desde su ascensión al olimpo de la realeza las relaciones de la Casa Real con los ´curritos´ de la información han ido a peor. Yo pensaba que eran exageraciones de la ´prensa rosa´, pero esta última Fitur me he dado cuenta de que no. Cuando me disponía a entrar en Ifema, como desde hace 15 años, me pararon en la puerta y me dijeron que mi credencial no valía, que no tenía el "punto rojo" de la Casa Real. A mí el "punto rojo" me lo ponían en las notas de párvulo si me portaba mal. Hasta las doce no podía acceder al recinto porque los Príncipes de Asturias visitaban la feria y "no querían prensa". Tal fue la indignación de los que nos agolpábamos allí que nos dejaron pasar. Pero cuando iba a ingresar en el pabellón extremeño un guardia de seguridad me daba el alto con la misma consigna. Detrás, un policía nacional estaba proclive a dejarme pasar, pero el "segurata" se empeñaba en que eran órdenes estrictas. Menos mal que Juan Pedro Plaza , gerente del Patronato de Turismo de Badajoz, en ese momento me dio una credencial de expositor. Con este sistema fuimos entrando todos los redactores. Por cierto, que el adjetivo de marrullera se queda corto para describir a la Escolta Real. En fin, parece que doña Letizia ha olvidado sus malos tragos como redactora. Fue el comienzo de Fitur. Después siguieron tres días de siete ruedas de prensa diarias de media, subsistiendo a base de vinos de honor. Nada de guateques, aunque quien quiso fiesta la tuvo. Madrid es así. Ay, princesa Letizia, tú que eres tan lista, ya no te acuerdas de cuando eras sólo periodista .

martes, 27 de enero de 2009

Mami ¿qué será lo que tiene el negro?

No, no me estoy refiriendo con el titular a ninguna antigua canción del verano, sino a la utilización de "negros" por parte de los escritores profesionales. Algo deben tener, cuando son los responsables de algunos escándalos literarios. Se dice que el propio Camilo José Cela fue el negro (y el censor) de algunos grandes escritores de la época. El caso de "negrismo" más sonado en los últimos años fue el de Ana Rosa Quintana , quien arguyó que fue traicionada por su "negro" al descubrir que su obra había sido plagiada.

Imagino que algo así será lo que alegue Alfredo Bryce Echenique tras descubrirse presuntamente que copió artículos de periódicos españoles (entre ellos de éste) para publicarlos en Latinoamérica. Puedo imaginar las palabras del redactor jefe tras recibir el texto de Bryce:

--Muy bueno, realmente interesante, Alfredo...

Y las palabras del jefe al redactor que escribió el artículo en realidad:

--¡Venga, coño, fulanito, que no llegas al cierreeeeee!

Así que eso de las autorías y los "negros" se ha puesto a la orden del día. Y ahora mucho más que la televisión obliga a producción de libros de consumo instantáneo, supuestamente escritos por periodistas que están 24 horas ante las cámaras. Alguien tiene que hacerlo y dada la vida nocturna que tienen parece imposible que lo hagan personalmente. Y se convierten en "negreros". En fin, yo no tengo "negro", pero si un día lo tengo prometo que no le dejaré escribir esta columna. Palabra. Refrán: Algunos escritores piratas son ´negreros´ del Mar del Plata.

domingo, 25 de enero de 2009