domingo, 23 de mayo de 2010

LA REPRODUCCIÓN DEL PEZ CEBRA





La reproducción del pez cebra es bastante fácil, a pesar de tratarse de un pez ovíparo. Hacen falta cuatro elementos:

Un acuario de cría. (Un aquabox de 20 litros)
Un termo pequeño de 50 watios
Un filtro de 50 litros.
Unas 200 bolas de cristal de las que utilizan los niños.

Se elige una hembra con el vientre bien abultado y lleno de huevos y dos machos. Se llena el acuario de desove de bolas y de agua del acuario de origen hasta la mitad. Se colocan filtro y termostato (27 grados). Se echan los peces y al día siguiente los verás enzarzados en una especie de lucha. Cuando paren mira y fondo y descúbrelo lleno de huevos. Añade azul de metileno o un antihongos para que no se te llenen de podredumbre. A los tres días tendrás un montón de alevines.

Os dejo fotos con el proceso.

martes, 18 de mayo de 2010

Hospital

Los pitidos lejanos de las máquinas conectadas a los cuerpos son los grillos en la noche del hospital. Allí cada habitación es una particular historia con su nombre, sus apellidos y su número de la Seguridad Social. Unas más urgentes que otras. No todas son tristes. Las hay plenamente felices, como el nacimiento de un hijo. La vida y la muerte se dan la mano en un ir y venir de batas verdes, de familiares que buscan un médico para resolver una duda, de amigos que en el hospital se han reencontrado, unidos por la enfermedad de un ser querido.
Cada jornada tiene algo de reto. Incluso hay pacientes a quienes les ha tocado aprender a andar por tercera vez en su vida. Y el paisaje para volver a nacer un día cualquiera está lleno de otros seres humanos, de enfermeras que quitan hierro a la adversidad, de personas pendientes de que el nuevo amanecer al mundo sea rápido, de familiares que ven en cada leve progreso un acontecimiento mundial. No estamos solos en la adversidad. Ni cuando venimos al mundo, ni cuando el cuerpo pasa la ITV en una clínica, ni cuando desaparecemos del todo. Hay enfermos que mejoran con el contacto de sus semejantes, de sus amigos, aunque a veces sea una pesadez tanta visita. La noche en un hospital tiene mucho de rumor de olas amigas. El amanecer parece que nunca llega, pero uno cierra los ojos y se da cuenta de que está rodeado de congéneres que se esfuerzan para que el sufrimiento sea sólo una anécdota en la vida. A veces la firmeza del mundo puede conseguirse sólo con un poco de arena. Refrán: La naturaleza humana es buena y la maldad es esencialmente antinatural.

jueves, 13 de mayo de 2010

Te encuentro cada día

Te encuentro cada día, Federico , en los poemas de mi adolescencia que releo continuamente. Te recobro cada vez que la luna, navaja en la lejanía, me persigue los pasos. Estás presente, poeta, cada vez que celebro la amistad con un vaso de vino; en la alegría de la gente, en el perfil alado que dibuja la sonrisa de quienes amo. Te hallo, Federiquillo mío, en tus obras de teatro, en los ribetes azules de la tarde que se va, en la pregunta del niño y en la excusa del adulto. Estás conmigo, granadino y fuerte, cuando escucho tus poemas musicados en el viejo tocadiscos. No te has ido porque todavía hay quienes por ti levantan muros contra la intolerancia. No desapareciste porque hay siempre voces de lucha en el Albaicín. No te han callado ni volcando toda la tierra del mundo sobre tus huesos. Estás cada día en el diván, junto al piano, te me apareces vívido y ´machihembrío´, como eras tú. Te encuentran cada día miles de lectores que se estremecen con tus poemas, canciones y obras de teatro. Porque el mundo entero es Víznar, Alfacar o cualquier fosa común de la vergüenza humana. Porque la flor verde de la muerte ya abrió seguramente con sus dedos tu triste calavera. Todos somos tú y nos hemos sentido excluidos entre el trasiego del tráfico o el vértigo de la vida. O nos han insultado por ser sencillamente nosotros mismos. Y me da igual lo que diga Ian Gibson , la Fundación García Lorca y todo lo que es simplemente política. Federico García Lorca, aunque nunca encuentren tu cuerpo estás cada día con todos los que amamos la vida. Refrán: Como no me he preocupado de nacer no me preocupo de morir .