martes, 23 de noviembre de 2010

Violencia de género

Violencia es siempre violencia, sin adjetivos ni apellidos. No comprendo ninguna manifestación de la misma. Ningún fin puede justificarse en ella. Y mucho menos emplearse en las relaciones de pareja. Hoy se hace público en la Asamblea de Extremadura un acuerdo marco por la igualdad y contra la violencia de género al que están comprometidos compañeros y medios de comunicación gracias al esfuerzo de las asociaciones de la prensa. El decálogo no deja resquicios de comprensión al violento en las informaciones de malos tratos. Además de facilitar siempre el teléfono de ayuda (016), entre otras acciones, pide que se evite el sensacionalismo y se obvien descripciones morbosas, arrinconando los tópicos. El número de muertes por esta causa se ha convertido en una epidemia cuyas causas se escapan a la comprensión y al raciocinio más elemental. La labor de los medios de comunicación es muy importante, pero creo que el problema es fundamentalmente de educación. Una educación que abandonó hace años el humanismo en aras de los conocimientos técnicos. Tenemos excelentes informáticos y muy pocos referentes éticos y morales. La figura del profesor se ha vituperado, llegándose a la mofa y también a la agresión. Acuerdos contra la violencia hacia las mujeres son un punto de partida importante, pero la ´patata caliente´ está en los centros educativos, en las televisiones que fomentan programas en los que se prima la discusión frente al diálogo, y en la publicidad que aún sigue tomando a la mujer como un objeto de intercambio, sumiso o subordinado al hombre. Podemos conseguirlo. Evitar la violencia en cualquier estadio está en manos de todos. Refrán: Usemos la palabra para que nuestras mentes se abran.

martes, 16 de noviembre de 2010

Gustos medievales

¡Qué nos gusta un mercado medieval! Parece que es la solución a todo. ¿Estamos aburridos o con andropausia? ¿Queremos pasar el rato? Pues todos en tropel al mercado medieval. Y yo me pregunto qué tienen de atractivo si son todos iguales. Las hierbas medicinales, las empanadas, las tartas, los trenecitos de madera que forman los nombres de los niños, la bisutería, las almohadas que se calientan en el microondas, los jabones de nogal y esos quesos de tetilla- Siempre es lo mismo, pero tienen un poder hipnótico sobre los cacereños, que acudimos seducidos por los tenderetes, sorprendidos como si nunca hubieran venido a la ciudad. El fin de semana íbamos como piojos en costura por las calles, dándonos empellones unos a otros para ver esas maravillas del medievo. Yo propongo un mercado medieval todos los fines de semana para animar un poco la ciudad tras el palo del 2016. Por cierto, que a Cáceres no hay quien la entienda. Hay sábados que parece el desierto y otros como el pasado en el que coinciden la gala de los Pop Eye, el mercado medieval, varios conciertos y RNE en la Preciosa Sangre. No es normal que pasemos de la sequía cultural a una oferta que no podamos atender. Los mercados medievales están bien, pero creo que son más útiles los encuentros culturales. El Pop Eye demuestra que en provincias se hacen cosas con la misma dignidad que en cualquier capital. Ver a Micky , Cristina Rosenvinge o Aviador Dro en el Gran Teatro es todo un lujo, aunque la gala fuera casi infinita. Aún así, este encuentro musical es mucho mejor que deambular como zombies por un zoco donde me ofrecieron yerbas para mejorar la memoria por tan ´solo´ 25 euros la bolsita. Qué linces. Refrán: En el mercado medieval hay que reponer el arsenal.

martes, 9 de noviembre de 2010

Fascinación asiática

Creo que debería hacerse un estudio sociológico sobre la fascinación que ejercen las mal llamadas ´tiendas de chinos´ en algunas personas, incluido el que esto escribe. El pasado Día de Todos los Santos el Big Home de la carretera de Mérida parecía una fiesta. Era el único establecimiento de Cáceres abierto. No había aparcamiento en la puerta y la tienda estaba llena de público. Todos estábamos como zombies buscando algo. ¿Pero qué se va a comprar a un establecimiento de esas características? Yo no iba con nada concreto en la mente, pero salí de allí con un montón de artefactos para la cocina que seguro que no utilizaré casi nunca. Eso sí, cuando los contemplas piensas que son imprescindibles y te lamentas del tiempo que has pasado sin tener cerca ese sacacorchos o ese rallador de queso de cuatro caras que jamás emplearás porque no te gusta el queso. Pero, aún así, lo compras. La verdad es que el Big House cumple una función social porque cuando está cerrado el Ruta de la Plata a algún sitio tienen que ir los viajeros de los coches de línea que vienen a echar la tarde a Cáceres. Lo cierto es que estas tiendas están colonizando la ciudad y el mundo. Como sus propietarios no entienden de festivos ni demás acontecimientos, están siempre abiertos, de guardia, esperando que te levantes del sofá y vayas hipnotizado a deambular por sus pasillos esperando encontrar ese zarrio que salve la vida, o al menos te haga sentir por unos minutos que ésta tiene sentido. Todos deberíamos de aprender de la laboriosidad de sus propietarios.Refrán (chino): Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes .