martes, 11 de octubre de 2011

Análisis sosegado de la boda de la duquesa

Celebro que una señora de 85 años demuestre más fuerza vital que una adolescente. Me alegra que la ciencia médica le salvara la vida y pueda haber cumplido su deseo de casarse con un señor 25 años más joven. Sin embargo, quiero analizar con sosiego y sin apasionamiento la boda de sainete en Sevilla de la duquesa de Alba. Me pesa mucho la continua alabanza a la propietaria de la mayor extensión de olivos del país y perceptora por tanto de millonarias ayudas. En pleno siglo XXI la nobleza, la sangre azul y esas costumbres medievales no tienen sentido. El pueblo llano, los sufridores de la crisis, lejos de mantenerse al margen de este acontecimiento trasnochado, jalea y apoya a una absentista, a la dueña por excelencia, a quien la fortuna le ha venido dada por derechos de sangre. Doña Cayetana tiene encima la Medalla de Andalucía, justificada en los trabajos de conservación de su inmenso patrimonio. Estaría bueno que encima eso tuviéramos que hacerlo los demás y a nuestro cargo. Me duele tanto peloteo con la nobleza más rancia en unos momentos tan complicados para el resto de los españoles. A todos nos hace mucha gracia el baile rumbero que se marcó la anciana a las puertas de su palacio. Más circo para un pueblo que ahora ya se ha quedado casi sin pan. Los señoritos cortijeros de siempre nos siguen tratando como imbéciles, mientras acumulan patrimonio sin parar. De fondo en este enlace entre noble y plebeyo, el ruido de sables de sus hijos, que piden la herencia de su madre en vida como cocodrilos que reclaman su particular y legítimo trozo de carnaza. Que les aproveche. Refrán: Cada uno de nosotros encierra en sí todos los siglos.

martes, 13 de septiembre de 2011

La Nueva Trova Cubana, a la gresca

Fueron mis héroes de juventud. Mis referentes vitales y musicales. Llenaron las horas de mi adolescencia con consignas revolucionarias y febriles frases de amor. La Nueva Trova Cubana, representada por Pablo Milanés y Silvio Rodríguez , ha sido siempre un faro en mi vida. Ahora, cuando todo parece que se derrumba, incluidos los regímenes que apoyaron, ha empezado la gresca entre los cantautores. Silvio ha calificado recientemente de "burda, desamorada" y "sin el más mínimo compromiso afectivo" la manera en que Pablo se ha manifestado sobre la realidad cubana, aunque reconoce que coincide "con muchos de sus juicios críticos". No me entra en la cabeza que este binomio ideal esté tirándose los trastos a la cabeza por culpa de unos conciertos de Milanés en Miami, que han sido recibidos con polémica por el nutrido grupo de disidentes que vive actualmente en la 'gusanera' de Florida. Al parecer esas voces acordadas de mi adolescencia, que parecían una sola persona mientras interpretaban 'Yolanda', ya hace 20 años que ni se hablan. "El Pablo que conozco", ha dijo Silvio, "tiene casi un cuarto de siglo de retraso". Rodríguez jamás ha permitido que en su presencia "nadie hable mal de Pablo", aunque Milanés lo incluya "entre los 'despreciables' que siguen defendiendo la Revolución". La verdad es que me siento triste por las revoluciones que acabaron transformadas precisamente en aquello contra lo que lucharon. Nos quedan las canciones, los poemas, pero ahora resuenan en mi alma como un pellizco dolorosísimo. Refrán: Pero queda la música... (L. E. Aute).

martes, 6 de septiembre de 2011

El organismo enobras de Fermín Solís

Entre las lecturas de este verano ha caído en mis manos el cómic Mi organismo en obras del cacereño Fermín Solís . Ha sido un feliz descubrimiento, aunque creo que llego tarde. Hacía mucho tiempo que no leía tebeos. Atrás, en mi adolescencia, disfruté con los Marvel Comic Group y sus superhéroes, ahora carne de adaptación cinematográfica. También leí Mortadelos y conocí a todos los personajes de Bruguera. Mis últimos encuentros con este arte fueron gracias a El Víbora y otras publicaciones similares.

Gracias a este divertido y profundo trabajo de Fermín Solís he vuelto a una adolescencia marcada por el Spectrum, las cintas de casete, los tebeos o la vida en la calle con los amigos del barrio, que él retrata perfectamente. ¡Qué tiempos aquéllos del chandal con hombreras! Me he retrotraído a las aburridas clases del instituto, la preocupación de los padres por la 'edad del pavo', los primeros acercamientos al otro sexo, los pelos de la barba, los videoclubes y todas esas cosas sutiles que ya pasaron, pero que están agazapadas en nuestro cerebro. Martín Mostaza es un personaje al que acabas teniéndole un especial cariño por su absoluta humanidad y porque te identificas con él. La belleza de la tristeza es el tema central de este trabajo gráfico que recomiendo sin reservas. Porque esa época pasada fue hermosa, aunque siempre tengo la impresión de que era rematadamente triste. La adolescencia traducida a música es sin duda un blues desgarrador. Fermín Solís la ha convertido en un cómic excelente. Refrán: En la adolescencia se es héroe o villano a diario