martes, 7 de febrero de 2012

¿Nadie se dio cuenta?

¿Realmente nadie se dio cuenta de lo que estaba pasando? Y en ese 'nadie' me incluyo a mí, a los periodistas, ciudadanos y todos los 'gurús' e intérpretes de la realidad. Precisamente, los periodistas tenemos mucha culpa de que el espejismo nacional haya durado tanto tiempo, como explica Antonio Muñoz Molina en un artículo. Estamos atragantados de tanta realidad vacía, de tanta declaración insustancial, de tanto análisis superficial de los datos, de tanta sumisión a la jerarquía política, empresarial y social de turno que no hemos visto --la mayoría-- la que nos venía encima hasta que pasó la ola sobre nuestras cabezas. Una ola --un tsunami diría yo-- con forma de más de 5 millones de parados, de tragedias vitales, que nos ha engullido como la marea en luna llena. Nunca me planteé cómo era posible tanto dispendio, tanta inauguración a toda prisa, tanto gasto con 'pólvora del rey' en vez de poner el acento en la creación de empresas que hicieran productos que interesaran a alguien, más allá de ladrillos y botijos. Ponerse ahora a fabricar ordenadores o cohetes espaciales nos va a costar la vida a todos. No hemos sido rebeldes. El movimiento 15-M se me antoja ahora hasta infantil, el berrinche de quienes no tienen ya nada que perder. Y me asusta pensar en la que se nos viene encima este año bisiesto.

¿Vamos a seguir sumisos y callados? ¿Vamos a continuar consintiendo administraciones derrochonas, opacas y arbitrarias? ¿Permitiremos una educación que no recompensa el esfuerzo? Los ciudadanos no podemos seguir tolerando más que quienes están trabajando para nosotros, los políticos, se sigan cachondeando del pueblo en su cara. Refrán: La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho.

martes, 31 de enero de 2012

Ya tenía 'mono' de mercado franco

Una semana sin ir al mercado franco en Cáceres y ya tengo el 'mono'. La solución a este conflicto ha sido un bálsamo para miles de familias que ansían vestirse, comer, adornarse y ser felices en suma gracias a este mercadillo de los miércoles. ¿Y el daño que se hizo a los 'escaqueadores' profesionales del curro? Antes por lo menos, tenían una excusa: que tenían que comprarse algo de primera necesidad o para echarlo al puchero ese mismo día y, claro, había que ir a darse una vueltecita. A mí egoístamente, me viene fatal que se lleven el mercado a otro lado, por razones de proximidad. Pero la verdad es que soy adicto a sus ofertas, a sus jerseys dos por uno, a sus frutas... Un día fui y me llevé por un euro un kilo de pimientos que todavía me dura. ¡Y qué cebollas y puerros madre mía! ¡Qué diferencia con algunas mandarinas y naranjas, tristes y pochas, de algunos establecimientos, que dan hasta lástima verlas!

¿Y la ropa? A mí la ropa de mercadillo me sienta genial. Ni marcas ni tonterías de ésas. Está algo manoseada, pero tras un buen lavado y planchado quedan impecables. A veces los tenderos pegan unas voces que yo no sé cómo no se desgañitan, con unos pulmones increíbles, para anunciar ofertas que no se pueden rechazar.

--Juanjo, vaya pedazo de polo Ralph Lauren, que te has comprado...

--Que va, que va, si es imitación de mercadillo, fíjate...

Me alegro de la pronta solución al conflicto, porque esta cuesta de enero se estaba haciendo más cuesta en Cáceres sin este mercadillo popular. Mañana no falto. Refrán: Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.

martes, 24 de enero de 2012

Regalos

Los regalos y las compras en plena cuesta de enero nos alertan de las enormes diferencias entre seres humanos en este mundo en crisis y globalizado. Mientras algunos van al mercadillo a comprarse ropa o abalorios, hay personas en el mundo que hacen auténticos disparates. Así, la cantante Beyoncé ha comprado a su primer retoño, Blue Ivy , sus primeros regalos. ¿El coste? Pues nada, un millón de euros que le sobraban en el bolso. Así, le ha comprado un caballito balancín de oro valorado en 400.000 euros. También ha recibido un regalo de Kelly Rowland : una bañera a la pequeña con incrustaciones de 44.928 cristales de Swarovski. Vaya, una fruslería. Lo cierto es que estas excentricidades cuando estamos todos haciendo cábalas para llegar a final de mes son obscenas.

La verdad es que los caballitos de cartón que hace en Nuevo Cáceres José Manuel Rubio , el Duende de la Tinaja, son también bonitos y mucho más asequibles que uno de oro macizo.

¿Qué podemos esperar de un retoño que nada más nacer vive rodeado de este superlujo en un mundo irreal? No solo no preparamos a los niños para el fracaso, sino que a veces los sometemos a una presión brutal marcando diferencias de estatus social a los pocos segundos de llegar al planeta Tierra.

Recuerdo con cariño regalos y obsequios de mis padres que eran mucho por el esfuerzo que les suponía y que para mí significaban todo. Jugaba con cualquier cosa y acababa desgastando los juguetes. Pero me temo que Blue Ivy no va a hacer lo mismo. Refrán: Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.

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