martes, 13 de marzo de 2012

Gourmets

Tras mi última visita al Salón de Gourmets de Madrid me asalta una duda: ¿Soy realmente un gourmet o un auténtico tragaldabas? Me gusta comer, lo reconozco. Eso de quedarse con un poquito de ruido de tripas después del almuerzo por aquello de guardar la línea no va conmigo. La barriguita poscuarentona se ha convertido en una compañera de la que me cuesta desprenderme. Mis intentos de ponerme a dieta son conocidos por quienes me rodean, pero desde que llegué a Extremadura todo está tan bueno...

--Juanjo, ¿ya estás abriendo el frigorífico otra vez? ¡Si ya es hora de acostarse!, que inquieren a veces con los brazos en jarras.

Pues sí. Todo alimento me apela a engullirlo y degustarlo, desde la cachuela matinal, pasando por la chanfaina con arroz, hasta los repápalos de última hora. ¿Y qué puedo hacer? Me han comentado que algunos ponen fotos suyas desnudos con las lorzas al aire en la puerta del frigorífico, pero me parece, sobre todo, muy poco erótico y nada agradable.

Lo cierto es que en Gourmets se potencian los alimentos sorprendentes. Allí, en la sala de prensa, probé un salmorejo con maíz y sobrasada, y una especie de yema de huevo que, en realidad, era queso azul con manzana y bronce comestible. A mí me gustan esas viandas tan mariquitas, pero disfruto igual con un buen queso artesano de la tierra y un pitarra. Gourmets este año ha adelgazado. La crisis ha devorado la participación de muchas empresas. Sin embargo, todos tenemos la mala costumbre de comer todos los días. Algunos más que otros. Eso asegura para siempre el éxito de Gourmets. Por mi parte no quedará, seguro. Refrán: A falta de faisán, buenos son rábanos con pan

miércoles, 7 de marzo de 2012

B.B. y los gatos

Brigitte Bardot , mito sexual de la década de los 60 y exactriz francesa, ha vuelto a demostrar su profundo amor por los animales. Ella junto a la asociación protectora que lleva su nombre ha escrito al alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias , para que retire el bando municipal contra los gatos callejeros. Al parecer son alimentados por voluntarios en cinco puntos de la ciudad ovetense, pero los padres de alumnos de un colegio han denunciado que los felinos son un síntoma de insalubridad. ¡Cuánto desconocimiento sobre el mundo gatuno revela esa denuncia! No conozco animal más limpio, que cuide más su higiene personal, ni tan respetuoso. Cáceres está llena de gatos callejeros que son alimentados por sus vecinos y que constituyen una garantía contra las plagas de roedores y murciélagos. Hace un tiempo que no veo a una gatita urbana que vive en un garaje de la calle Médico Sorapán y a la que he alimentado. Tenía una camada de la tampoco he vuelto a saber nada y eso me llena de bastante desazón. En las traseras de los jardines de la Casa Pedrilla hay toda una pandilla gatuna que se suele poner al sol, hierática, en unas barandillas. A los jardines de Nuevo Cáceres han ido a parar los gatos que habitaban en la obra de la nueva comisaría. Alguno deambula por los bajos de los coches y tengo miedo de que acabe atropellado. Son curiosos los nobles sentimientos que despierta este felino que se te sienta en las rodillas cuando duermes la siesta, que te maulla entre las piernas cuando quiere comida y se frota con tu cuerpo para saludarte. No entiendo cómo puede haber quienes quieran eliminarlos de sus calles. ¡Qué animales! Refrán: Cuando el gato está ausente los ratones se divierten.

martes, 28 de febrero de 2012

Prótesis y ética

Prótesis y ética

El ser humano es capaz de llevar a cabo los actos más generosos y también los más viles con sus congéneres. Llevo ya tiempo barajando la hipótesis de que la crisis económica hunde sus raíces en otra, la moral, más oscura, más siniestra, invisible, pero igualmente más destructiva. Una prueba de ello son los escándalos de las prótesis en mal estado. ¿Cómo un ser humano es capaz de fabricar algo para introducirlo en otras personas a sabiendas de que puede hacerles daño? Jean-Claude Mas , fundador de la empresa fabricante de prótesis mamarias que están dando problemas a mujeres en todo el mundo asegura que era consciente de que el gel que empleaba no estaba homologado. Los gendarmes le preguntaron sobre cómo se sentía y este ancianito (72 años) contestó: "hace treinta años que me siento bien". ¿Cómo puede alguien sentirse bien después de ser el responsable de tanto dolor? Algo parecido sucede con las prótesis de cadera defectuosas. Esto me ha tocado muy de cerca. Es difícil expresar la angustia de alguien que ha pasado por una operación de ese calibre y que sospecha que la prótesis que lleva puede ser alguna de las 93.000 defectuosas de DePuy, filial de Johnson & Johnson, que hay por el mundo. Afortunadamente, en Extremadura no se ha implantado ninguna de este tipo. Pero el tiempo de angustia entre que sale la noticia en los medios y el especialista te confirma que no tienes por qué preocuparte no está compensado con nada. Peor lo tienen quienes deben someterse a una operación para cambiarla. Y todo por arañar algún millón más de unos beneficios astronómicos. Qué vergüenza de mundo y de personas. Refrán: La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.