Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
martes, 2 de octubre de 2012
Guasa con el 'whatsapp'
Este título podría ser muy bien el comienzo de un tanguillo de Cádiz, pero lo cierto es que la aplicación para móviles 'whatsapp' tiene mucha tela que cortar, pero tela marinera. Las compañías telefónicas --que probablemente representen el mayor negocio del siglo XXI-- han inventado un método para tenernos aún más engachados al teléfono, una mensajería instantánea que riéte tú de Seur, UPS, MRW y todas estas empresas juntas. Desde que esto del 'wasap' se extiende como una mancha de aceite veo a la gente absorta con sus teléfonos e hipnotizada, con la mirada ida. Las paradas de autobús y las plazas están llenas de zombies pulsando nerviosamente las teclas. Los amigos quedan y no se miran a la cara, sino que se envían mensajes sentados alrededor de una mesa entre risas. No es que yo esté contra las nuevas tecnologías, ni contra el progreso, pero pienso que estamos sustituyendo el diálogo por el 'wasap', que tiene narices la cosa.
--Ey, Juanjo , te envío un wasap y quedamos, tío.
Y como no tengo nada de eso en el móvil, me quedo al margen de todo. Y los mensajes, cada vez menos ricos, más carentes de emociones, más esquemáticos, más pobres, más tristes. Veo en los pasillos de los centros educativos que se prohibe terminantemente el uso del móvil en las aulas. Es imposible aprender si se es esclavo de una máquina. Así de claro.
Añoro las cartas de puño y letra, con su perfume, sus besos de carmín, sus sellos de lacre y esas gotitas que semejaban ser lágrimas. Y lo echo en falta porque vamos derechitos al empobrecimiento vital y cultural. Acabaré teniendo 'wasap', pero qué poca guasa que me hace. Refrán: Si quieres saber de guasas ven a cantarme a mi casa.
martes, 25 de septiembre de 2012
Ángeles malos en Talaván
Tengo que reconocer que siento especial debilidad por los temas relacionados con el misterio y con la forma de tratarlos que tiene Iker Jiménez , al que sigo desde que empezó a colaborar con el doctor Jiménez del Oso en diferentes revistas. Sobre todo me gusta la referencia constante que hace a libros. Probablemente, es el programa de televisión que más fomenta la lectura en la actualidad. Además, sabe dar un tratamiento periodístico a temas que en algunas ocasiones han sido divulgados por verdaderos prestidigitadores de la información carentes de todo rigor. Iker tiene una querencia por Extremadura --especialmente por Las Hurdes-- que suscita aún más mi interés. Ha abierto temporada con más de un 11% de share en Cuatro, en una franja horaria realmente difícil como la que tiene. Uno de los temas ha sido el de una capilla derruida en el cementerio de Talaván, que tiene unas misteriosas pinturas de unos seres alados, mitad ángeles, mitad demonios. Me maravilla la capacidad que tiene él y su equipo de convertir algo en principio anecdótico y residual en una noticia capaz de atraparte. El reportaje estaba lleno de testimonios que enriquecían la historia, mezclando la opinión de expertos foráneos con locales. El único 'pero' que le pongo a sus reporteros es la obsesión por ir a los cementerios e iglesias derruidas de noche. ¿No verían mejor si fueran de día? ¿No darían menos miedo esas pinturas a plena luz en vez que con esas cámaras de visión nocturna? Bueno, la televisión es lo que tiene, el espectáculo prima. Pero, por lo demás, confieso que el trabajo de este periodista nunca me deja indiferente. Refrán: Sin amor y sin misterios la vida no tiene sentido, es como una vela apagada .
martes, 18 de septiembre de 2012
La tragedia de Sísifo
Desde hace un tiempo me siento muy cercano a Sísifo . Ya saben, aquel hombre al que los dioses le castigaron con llevar una piedra eternamente a lo alto de una montaña. Y lo malo no era que la cumbre estuviera muy alta, sino porque una vez allí la roca se le volvía a despeñar y tenía que bajar otra vez a por ella. Creo que muchos ciudadanos estamos empezando a ser como este personaje mitológico griego, especialmente en lo que al trabajo se refiere. Un hombre absurdo, ante una vida absurda, en la que el esfuerzo de todos, en todos estos años parece que se ha tirado al pozo del olvido y no sirve para nada. Ahora nos animan a reinventarnos, a emprender en medio de este cúmulo de despropósitos que es la realidad económica y política, en la que la posibilidad de despeñarse está a la orden del día. Sí, nos sentimos libres, un breve momento, cuando creemos que hemos llegado a la cumbre, pero qué rápido cae la piedra al abismo y hay que volver a empezar. Todos somos Sísifo, el rey de Efira que promovió el comercio y la navegación como nadie. Fue su desmesura y avaricia la que le granjeó el castigo divino. Pero en el extremeño de a pie no he visto ni un atisbo de esto. Todo lo contrario. Estoy rodeado de gentes que solo quieren su pan, su trabajo, su casa y la fiesta en paz. Ultimamente, estoy circundado de dolor, de tragedias vitales a causa de la crisis. La desesperanza está haciendo mella en mí y lo peor de todo esto es que no sé cómo expresar o dar cauce a tanto sufrimiento, porque las lágrimas están a punto de ahogarme esta vez. Refrán: Al miserable y al pobre, la pena doble.
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