martes, 6 de mayo de 2014

Pablo Guerrero y Las letras de Morella

Pablo Guerrero es uno de esos casos sorprendentes en los que la altura poética de las letras de sus canciones las convierte en auténticos himnos. Sus textos son verdaderos poemas, cosa que no puede decirse de la mayoría de los cantantes de ahora. Pero es que sus poemas --los nacidos exclusivamente para la experiencia poética-- son versos excepcionales. Si en vez de haber nacido --para su suerte-- en Esparragosa de Lares, Pablo hubiera venido al mundo en Brooklyn o en Londres estaría entre los grandes músicos-poetas del siglo XX como Bob Dylan o Leonard Cohen . Su último libro Las letras de Morella (De la Luna Libros) es todo un hallazgo, un libro de viaje y poesía con la pasión por la tierra como telón de fondo. Pablo Guerrero ha encontrado el formato poético en el que se siente a gusto, con un relato en primera persona y con las querencias telúricas del ser humano entretejidas con sabiduría, sin pedantería, sin artificios, en las que la naturaleza y especialmente el agua lo inunda todo en este paseo por el Maestrazgo aragonés. Ahora, cuando su voz aparece tamizada por el paso de los años, la palabra poética de este extremeño que luchó por las libertades en este país, cobra más importancia que nunca. Pablo Guerrero está por encima de reconocimientos trasnochados. Es un poeta que debería estudiarse a fondo y aparecer en los anales de la literatura nacional. Sin embargo en este país en el que todo lo reduce a un cliché solo nos acordamos de Pablo Guerrero como 'cantautor de la transición', cuando es un completo poeta universal. Refrán: Más valen pocos comprometidos, que muchos por compromiso.

martes, 29 de abril de 2014

Los sherpas y el Día Mundial de la Seguridad

Ayer fue el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Y no puedo dejar de acordarme de una de las profesiones con más riesgo y menos reconocidas del planeta: los guías del Everest. Los sherpas, grupo étnico especializado en esta función, viven al pie de esta montaña del Nepal esperando a los adinerados occidentales que quieren coronar las cimas del Himalaya. Son los sherpas quienes reúnen las condiciones físicas y humanas --destacan por su honestidad-- para realizar un duro trabajo en un pico a 8.848 metros de altura. En los mentideros a las faldas del Everest se dice que si le pagas bien un sherpa te lleva en su lomo hasta la cima. Sea verdad o no este chascarrillo, lo cierto es que despejan el camino, colocan las cuerdas para subir, portan las tiendas y las bombas de oxígeno a sus espaldas. Después, toda la gloria es para los montañeros que llegan a la cima. Hace breves fechas hubo un alud que provocó la muerte de 13 sherpas. Estos han reclamado mejoras en sus condiciones laborales, como un seguro médico y la creación de un fondo para los guías víctimas de avalanchas. El sueldo de un sherpa en comparación con lo que se llevan las compañías que organizan los viajes es mísero, pero es muchísimo en relación con la renta per cápita media: 360 euros anuales. Ellos conocen los riesgos y se juegan el pellejo por casi nada. Aquí en el supuesto 'primer mundo' nos quejamos por minucias. Aunque aún queda muchísimo por mejorar las condiciones de seguridad de los trabajadores, no olvidemos hoy a los que su trabajo es arriesgar la vida a diario. Refrán: Trabajar es virtud, pero trabaja tú.
Los sherpas y el Día Mundial de la Seguridad ( El Periódico Extremadura - 29/04/2014