Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
martes, 16 de junio de 2015
Dos décadas de Premios Empresario
En Extremadura que unos galardones lleven la friolera de dos décadas es mucho más que un hito. Significa que la institución que los impulsa --en este caso EL PERIODICO EXTREMADURA-- acertó de pleno cuando los puso en marcha. Fuimos los primeros en reconocer el trabajo que realizan los creadores de riqueza en la región. A los empresarios siempre se les había considerado los 'malos de la película' y, aunque hay efectivamente algunos pocos que no hacen bien las cosas, había llegado el momento de que tuvieran un 'día grande'. Después vinieron imitadores y galardones que eran una filfa, con nombres muy raros en inglés y que sólo tenían detrás intereses económicos. Y duraron muy poco. Por contra, los Premios Empresario del Año se han distinguido siempre por la independencia y cualificación de su jurado, que decide en total libertad. Ese es el secreto de su éxito. La gala de entrega de premios a lo largo de estos veinte años tiene anécdotas que darían para la publicación de un libro. Recuerdo que el primer año aquello fue como el camarote de los Hermanos Marx. Hemos aprendido mucho en el camino y gracias al esfuerzo de todos los trabajadores de esta casa la 'noche de las empresas' es ya todo un clásico.
Como curiosidad contaré que en una de sus primeras ediciones al ver muy acaramelada a una pareja de asistentes tuve un error garrafal con los pies de foto: consideré que eran matrimonio y los describí como "el invitado X y su encantadora señora Y". La 'atragantá' que le metió la auténtica esposa a su pareja cuando lo vio en el periódico se escuchó hasta en Lisboa. Mea culpa: La que aparecía con él en la foto era su secretaria. Refrán: Hay que ser infiel, pero nunca desleal.
martes, 9 de junio de 2015
Adiós al poeta Castelo
Adiós al poeta Castelo de Granja de Torrehermosa. Adiós a sus abrazos de oso y a su voz maravillosa. Adiós a su 'Memorial de ausencias', y a su verbo luminoso que tiene siempre vigencia. Adiós al poeta Castelo, y también al periodista que leía con celo las galeradas que esculpía. Adiós al escritor extremeño que hablaba con la mirada y bordaba un soneto sobre "qué hacer con tanta nada". Adiós al poeta Castelo que lo mismo montaba un 'Quilombo' que le daba forma precisa a 'Esta luz sin contorno'. Adiós al poeta Castelo que ayudaba siempre al novato y tenía siempre un rato para darte un consejo. Adiós al poeta Castelo que siempre me examina y al verme me dice con sorna: "¡Ventura, hazme una rima!". Adiós al autor de 'Cuaderno de verano' cuya mano siempre acertaba cuando escribía. Adiós al hombre: en las hemerotecas se queda el rey de las entrevistas. Adiós al poeta Castelo que sembró en su pueblo el consuelo de la poesía. Adiós al poeta Castelo que nos abría las puertas y sufría en silencio los avatares de la vida. Adiós al hombre que siempre escuchaba las cuitas de los redactores y les regalaba una sonrisa. Adiós al poeta Castelo, eterno invitado a las ferias del libro, director de la Real Academia, experto en los equilibrios de la polisemia. Adiós al hombre y a su abanico, al pregonero universal y al prologuista prolífico. Adiós Santiago Castelo: tu voz remueve conciencias desde lo más profundo del cielo, y allí en una tertulia de poetas seguirá tu ser de violonchelo montándonos una fiesta. Adiós, hermosura, adiós al periodista poeta de Extremadura.
viernes, 5 de junio de 2015
Ligar a golpe de atasco en Irán
Encontrar pareja siempre ha sido complejo, pero en Irán, donde los hombres y las mujeres solteros no pueden estar juntos solos, la cosa se pone peor. Por eso han recurrido a una triquiñuela que sortea los rigores de la moral islámica. Este regate a las costumbres se llama 'Dor-dor' y puede resumirse en "ligar en los atascos". Se contamina mucho, pero parece efectivo. La traducción de 'Dor-dor' es "vuelta y vuelta', o sea que las chicas y chicos que buscan pareja recorren constantemente en coche el mismo circuito formando un atasco de tráfico en el que intercambian miradas y algunas palabras con la excusa del embotellamiento y se lanzan pelotitas de papel con el número de teléfono. De hecho las chicas iraníes se visten y maquillan como si fueran de boda para meterse en estos atascos artificiales, que tienen hasta sus enclaves de moda. Pero los hombres no son menos y se arreglan muchísimo para ir al atasco, con relojes muy llamativos, amén de otras cosas que sean vistosas a distancia. Por lo que ha trascendido, las chicas llevan la ventanilla subida y los hombres no. Si la bajan es que hay 'feeling'. Entonces se cuentan chascarrillos y se cambian los teléfonos. Para quienes les guste la tecnología las aplicaciones de móviles dan mucho juego. Del 'Dor-dor' en Teherán no se va uno sin acumular tres o cuatro contactos. Debemos darnos con un canto en los dientes. Nosotros, en nuestra avanzada sociedad europea, solo tenemos que agitar nuestro cuerpo en la discoteca hasta la extenuación... con nefasto resultado casi siempre. Refrán: Amor de madre, todo lo demás es aire
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