martes, 20 de octubre de 2015

Benditos y malditos

El artista maldito tiene su reflejo en muchas páginas inolvidables de la literatura universal. Podría parecernos incluso que es una licencia poética o una figura exclusiva de algunas biografías de poetas románticos. Sin embargo, es una realidad más común de lo que pensamos. Hace breves fechas el cantante Manolo Tena , que en tiempos fue famosísimo por canciones como Tocar Madera o Sangre Española , ha regresado de un abismo vital que le llevó a dormir en la calle. Fue su familia y en especial su hermano Rafa quienes le han ayudado a superar tras, según ha afirmado, "tocar fondos muy raros". Nadie está exento de pasar por un trance parecido, aunque hay mundos como el de la música que parecen abonados a trayectorias complejas. Y el público ve a estos cantantes otrora benditos como malditos, y siente una malsana atracción por saber qué fue lo que les llevó del Olimpo a la cloaca. La poesía ha sido el verdadero salvavidas de este autor que no ha destacado precisamente por su autoestima. Escribir es lo que ha salvado a Manolo Tena, al que he visto alguna vez en el escenario y no siempre en las mejores condiciones. La palabra se convierte en terapia de una vida que nos deja cicatrices a todos. El vértigo, el barullo mental en el que a veces nos vemos envueltos, se remansa con el verbo, con la arquitectura del lenguaje. Dice Manolo Tena refiriéndose a otros malditos como Antonio Flores , Antonio Vega o Enrique Urquijo : "Nadie ha nacido para morir. Lo demás son cosas que pasan". Benditos artistas, malditos los que se benefician de ellos torciendo sus vidas. Refrán: Benditos mis bienes, que remedian mis males.

martes, 13 de octubre de 2015

Marino y su estanque de carpas amarillas

El último libro de Marino González Montero , editor y poeta, me ha cautivado porque reúne dos de mis pasiones: los peces y la poesía. Conocí a este auténtico quijote de la literatura hace ya casi quince años en un curso de verano del Escorial en el que Benjamín Prado y Luis García Montero explicaban al alimón 'Cómo se escribe, una novela, un poema, una canción...'. El ya no se acordará de mí. Entonces teníamos el pelo oscuro los dos. Parece mentira que en este mundo de redes sociales todavía haya un loco como Marino que cultive la poesía con la editorial De la Luna Libros , arma cargada de futuro en un mundo donde escribir es llorar y escribir poesía le cuesta hasta dinero a los poetas. Su texto --de cuya ejecución hemos sido espectadores sus contactos de Facebook-- está lleno de guiños lingüísticos y juegos de palabras para disfrutarlos con delectación. El estanque de carpas amarillas como trasunto de la vida, de quienes somos sus espectadores las cuatro estaciones del año; de quienes posan su mirada serena en los momentos mágicos de la existencia. Tankas y haikus de verbo tamizado, sutiles, que demuestran un profundo conocimiento de la herramienta, el lenguaje, para tocar el corazón del lector como si lo saludara naturalmente por la calle. Destaco de entre todos un texto llamado 'A veces me desmayo', que traspasa el género para convertirse en poesía teatral. Y es que en este estanque de carpas amarillas hay un torrente de sensibilidad que sin duda nunca se detendrá. Refrán: De músico, poeta y loco, todos tenemos un poco.

jueves, 8 de octubre de 2015

Liturgias en la Feria Ganadera de Zafra

La Feria de Zafra está llena de liturgias, como corresponde a un ritual ganadero de más de quinientos años de trayectoria. Todo es igual y todo es distinto a la vez como si del río de Heráclito se tratara. Animales escogidos de toda la región se valoran, se califican y se venden. Ya está. Los políticos aprovechan para hacer sus anuncios, conscientes del papel de altavoz que tiene el encuentro ganadero. El recorrido por las naves, los secretarios y presidentes de las asociaciones de criadores, salvo cambios puntuales, son siempre los mismos. En las conversaciones, los tópicos de siempre: la lluvia que animará las subastas, el número de visitantes que si supera o no el millón y cómo los cuantificamos, o si el éxito de público está ahogando la exposición ganadera. De hecho, tras más de veinte años asistiendo, conozco a algunos de los mayorales que preparan el ganado de sus jefes con mimo exquisito, atusándoles el pelo como estrellas de cine. Y en esta liturgia repetida este año pongo la lupa en dos novedades: un nuevo alcalde, José Carlos Contreras , veterinario y buen conocedor del percal; y una ausencia, la de Francisco Aragón , el factótum del ovino extremeño. En la entrega de premios de las razas ovinas de este año se anunció que el próximo año habrá un galardón con su nombre, enmedio de las lágrimas de su viuda e hija. La Feria de Zafra seguirá por los siglos y las personas --a veces anónimas-- que la hacen posible se van quedando en el camino dejando un surco por el que transita nuestro futuro. Refrán: La oveja del pastor, y el arado del labrador.