La noticia del grave
infarto de Luis Eduardo Aute ha sido un golpe duro en este verano de calor y
desencuentros políticos. Actualmente, el polifacético artista se recupera en el
Gregorio Marañón de Madrid. Son muchos los mensajes de apoyo que está
recibiendo. Aute significa --en estos momentos de zozobra más que nunca-- mucho
para una gran parte de los españoles, especialmente la que sufrió la dictadura
de Franco . Compuso la mítica canción Al alba , todo un himno contra la pena de
muerte que millones de personas en todo el mundo conocen. Sin embargo, en este
país de porteras, genios como él están guardados en el trastero. Su producción
musical es muy extensa, con canciones de hondo significado para todos,
especialmente con un gusto exquisito para temas como el deseo carnal, el cine,
el amor y el desamor. Recuerdo una genial, llamada Queda la música sobre una
pareja rota. Aute ha sido, y es, una especie de padre moral para muchos
cantautores, como en ocasiones ha reconocido Ismael Serrano . Pero también es
un artista total, que maneja con maestría el cine, la interpretación, la
escultura, la escritura, la pintura y la poesía. Su película 'Un perro llamado
dolor' es una obra maestra sobre la relación entre modelo y artista. Y su
compromiso con las causas sociales es enorme y muy sincero. Le recuerdo hace
diez años en el Auditorio de Cáceres, cantando a capella La belleza , un tema
en el que se declara "enemigo de la guerra y su reverso, la medalla".
En 2015 fue cabeza de cartel del Festival Europa Sur, en la cacereña plaza de
las Veletas. La potencia vocal ya no era la de su juventud, pero su excelencia
y gusto interpretativo destacaba ante las centenarias piedras. No es hombre de
homenajes, pero yo estoy cansado de que en este país el talento no se reconozca
o se haga siempre pre o postmortem. Hasta parece que la libertad que respiramos
cada día llegó por arte de magia. Pero se la debemos a muchos, como Luis
Eduardo Aute que supo cantarle a la cara al dictador sus miserias vitales y
morales. Refrán: Quiero que no me abandones, amor mío, al alba.
Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
martes, 23 de agosto de 2016
martes, 12 de julio de 2016
Las redes sociales no son la barra de un bar
Recientemente han saltado a los medios de comunicación casos
en los que representantes políticos o personajes públicos se metían en un
charco pantanoso por culpa de internet. La concejala de Servicios Sociales de
Badajoz, Rosario Gómez de la Peña , realizaba en Facebook unos comentarios
desafortunados sobre dos participantes en el desfile del Orgullo Gay. Pero no
voy a hacer leña del árbol caído. Otro ejemplo, mucho más grave, es el del
cantante Francisco que llama a Mónica Oltra, portavoz de Compromís en la
Comunidad Valenciana, cosas irreproducibles, que pueden resumirse en:
"necesitas pollardón". Es curioso cómo todavía no se ha tomado
conciencia de la relevancia de las redes sociales y del peligro que tiene
comportarse en ellas como si estuviéramos en la barra de un bar. Dicen que no
eran conscientes de la repercusión de sus palabras. Pero eso me lleva a pensar
en la doble moral de nuestros políticos, que de cara al votante participan en
los actos de la fiesta de la tolerancia y después, en el tú a tú, afirman lo
contrario de lo que propugnan en público. Eso se llama hipocresía con
mayúsculas.
En Estados Unidos, donde siempre van por delante en todo,
han nacido al abrigo de las nuevas tecnologías y la crisis económica unos
personajes singulares: 'sintecho' con perfil actualizado en las redes sociales.
No tienen acceso a un hogar, viven en un banco, pero sí aparecen en Facebook,
Tinder o LinkedIn como ejecutivos listos para entrar a trabajar en cualquier
momento en una gran corporación. Gracias a esos perfiles pueden encontrar
refugio durante un par de noches o vender objetos de segunda mano e ir tirando.
De hecho, algunos de estos 'sintecho pero con internet' emplean las redes
sociales para ligar con una chica y así pasar una noche bajo techo. En Nueva
York hay 60.060 'sintecho' en la ciudad, el doble que hace un par de años.
Gracias a que hay internet gratis en la mayoría de las calles de Nueva York
ellos sobreviven, chateando o ligando para poder convencer a alguien de poder
dormir en su casa. Nuevos y extraños tiempos. Refrán: Si tienes techo de
vidrio, no tires piedras al vecino.
martes, 5 de julio de 2016
El mundo sumergido de Alonso Guerrero
- Hace un año tuve la oportunidad de entrevistar al escritor extremeño Alonso Guerrero . Sentía una curiosidad exclusivamente literaria, aunque --he de confesarlo-- cierto interés por conocer al 'catador real' almendralejense. Así somos los seres humanos. Eso sí, ni se me pasó por la cabeza hacerle una pregunta que tuviera más que ver con el papel couché que con el papel prensa. No hubiera sido ni elegante ni pertinente. El acababa de publicar El día sin comienzo , una novela corta en la que se diseccionaban las vidas de las víctimas del 11-M horas antes de que sucediera el desastre. Me habían prevenido sobre lo barroco del estilo del escritor. Aquella era una obra interesante, arriesgada y valiente. Ahora 'De la luna libros' ha publicado El mundo sumergido' , la historia de Pepe Nirvana en su búsqueda de lo absoluto. Debo reconocer que esta pieza breve me ha sorprendido muy gratamente y la he leído en dos tirones. Divertida y a la par con muchas citas de escritores.
Me parece muy injusto que a este escritor con mayúsculas se le conozca solo por razones extraliterarias y tenga que pagar un peaje vital por un hito en su biografía. A mí también me gustaría hacer lo que el protagonista: dejar esta vida que apenas me atrevo a vivir plenamente y convertirme en un hombre de acción y sin 'gadgets' tecnológicos rodeándome. No hay que ser muy avispado para darse cuenta de que Pepe Nirvana tiene algo de trasunto del propio Alonso Guerrero . Por cierto que el texto tiene un final sorprendente y divertido, además de referencias a situaciones muy actuales. Es una pena que este escritor no pueda leerse sin ese estigma con el que la vida lo ha marcado. El mundo sumergido es un libro de preguntas y con alguna respuesta. Al fin y al cabo todos los que nos dedicamos a este noble oficio de escribir nos pasamos la vida buscándolas. Alonso Guerrero parece que ya ha abrazado lo absoluto. Y Pepe Nirvana también. Qué envidia.Refrán: Un escritor profesional es un amateur que nunca se dio por vencido. (Richard Bach).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)