La visita del padre Loring a Cáceres
11/11/2008 JUAN JOSE Ventura
Recuerdo cuando hace ya 15 años el padre Jorge Loring estuvo en Cáceres para dar una conferencia sobre su tema preferido: la Sábana Santa. Este jesuita es una suerte de telepredicador y friki al mismo tiempo. Defiende sus verdades y dogmas con tal vehemencia que ríase usted de la mala milk del doctor House con sus médicos internos residentes. El padre Loring se pasó la conferencia pegando gritos y haciendo aspavientos, muy apasionado. De hecho, hasta las revistas especializadas en esos temas se hicieron eco de la noticia que se publicó aquí. Según él, se habían pagado cifras millonarias por la falsificación de las pruebas que acreditarían que la Síndone de Turín es auténtica.
Pues bien, el padre Loring es ahora autor de un best-seller llamado Para salvarte que contiene perlas como éstas: La mujer ha nacido para amar, el hombre para luchar. El hombre razona, la mujer intuye. El hombre tiene tendencia a lo universal, la mujer a lo concreto. El hombre es estable, la mujer voluble...
Con el tiempo el padre Loring ha acabado protagonizando un exitoso programa televisivo homónimo en Latinoamérica en el que hace de martillo de herejes y aconseja dar bofetadas a los hijos "si se ponen gallitos" y otras lindezas. Me cae simpático este sacerdote. La verdad es que defiende con convicción sus ideas y eso en este mundo de tibios se agradece. Pero quizá deba de guardar más las formas y tratar de parecerse menos a un telepredicador. Creo que así lograría más conversiones de pecadores como yo. Refrán: A los mercaderes de los templos se predica solo con el ejemplo.
Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
viernes, 14 de noviembre de 2008
sábado, 8 de noviembre de 2008
ACUARIO AMAZÓNICO CON PECES
martes, 4 de noviembre de 2008
Consulta médica con un mentalista titulado
La sala de exploración estaba bien iluminada y presidida por una bola de cristal. El mentalista con las manos entrelazadas y bata blanca con su nombre bordado miraba fijamente al paciente con una media sonrisa.
--Buenos días, venía porque...
--No me lo diga, ya lo sé. ¿No sabe que soy mentalista? Mire el totem del escritorio y recite este mantra conmigo: Om-Wa-Om... Venga, rapididito que hay cola.
--No, doctor, lo que me sucede es que siento por ahí, por los bajos como una desazón...
--Ya, ya entiendo. No me diga más. ¿Ha comido en exceso últimamente? ¿Siente pesadez en los párpados? ¿Unos pinchazos eléctricos en el duodeno?
--Claro, claro, lo que me pasa es que se me acumulan los gases por el estómago y me paso el día revuelto y con mareos...
--Ummm. Esto va a ser de la tensión. Imagino que sufre en su trabajo de mucho estrés...
--Sí, si a eso venía yo, porque lo veo todo negro y creo que necesito una baja laboral urgentísima.
--Hombre, faltaría más. Dígame a nombre de quién la pongo...
--¿Ah, pero se puede elegir? Pues por mí y por todos mis ´compis´ de la oficina, y por mi vecina Puri...
--Ala, ya está. No se olviden de tomar ibuprofeno a demanda.
--Por supuesto, ahora si no le importa quisiera ver sus créditos profesionales.
--Sin problema. Ahí tiene mi título de nigromante por la prestigiosa universidad de Burkina Fasso. Mi master en onirología a distancia y el que me tocó en los yogures.
--¡Qué tranquilo me quedo!.
Refrán: Si vas a un médico mentalista es que tu sesera no anda muy lista.
--Buenos días, venía porque...
--No me lo diga, ya lo sé. ¿No sabe que soy mentalista? Mire el totem del escritorio y recite este mantra conmigo: Om-Wa-Om... Venga, rapididito que hay cola.
--No, doctor, lo que me sucede es que siento por ahí, por los bajos como una desazón...
--Ya, ya entiendo. No me diga más. ¿Ha comido en exceso últimamente? ¿Siente pesadez en los párpados? ¿Unos pinchazos eléctricos en el duodeno?
--Claro, claro, lo que me pasa es que se me acumulan los gases por el estómago y me paso el día revuelto y con mareos...
--Ummm. Esto va a ser de la tensión. Imagino que sufre en su trabajo de mucho estrés...
--Sí, si a eso venía yo, porque lo veo todo negro y creo que necesito una baja laboral urgentísima.
--Hombre, faltaría más. Dígame a nombre de quién la pongo...
--¿Ah, pero se puede elegir? Pues por mí y por todos mis ´compis´ de la oficina, y por mi vecina Puri...
--Ala, ya está. No se olviden de tomar ibuprofeno a demanda.
--Por supuesto, ahora si no le importa quisiera ver sus créditos profesionales.
--Sin problema. Ahí tiene mi título de nigromante por la prestigiosa universidad de Burkina Fasso. Mi master en onirología a distancia y el que me tocó en los yogures.
--¡Qué tranquilo me quedo!.
Refrán: Si vas a un médico mentalista es que tu sesera no anda muy lista.
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