Aunque pueda parecer por el título que voy a hacer referencia a algún acontecimiento propio de las fechas, en realidad hablaré del número ingente de seguidores que tiene Belén Esteban en este país y que sigue a pies juntillas sus enseñanzas. A la vuelta de un fin de semana en Madrid en el que --como suele ser habitual-- el regional de vuelta a Extremadura sale tarde, contemplé una revuelta en el tren protagonizada por una de sus encendidas seguidoras. El personal estaba mosqueado con el retraso de una hora y el revisor nos informaba de cómo hacer las reclamaciones cuando un grupo de unas 15 personas con parada en Torrijos montaba una rebelión a bordo. Habían comprado el billete a la vez y entendían que debían permanecer juntos en el tren. Sin embargo, los billetes estaban repartidos en vagones diferentes. La madre de una de las niñas espetaba al revisor:
--¡No sin mi hija! ¡Yo soy como la Esteban!
El hombre, que se veía visiblemente apesadumbrado tras una larga explicación a la ‡'leona', argumentaba que los billetes se los habían dado separados y que tenían, por tanto, que madre e hija tenían que viajar así. Pues bien, la mujer no se bajó del burro y hubo que mover medio tren para cumplir su voluntad. Parece mentira que la cabezonería sea la moneda de cambio de algunas personas y que tener por referente a la Esteban un orgullo. El tren tuvo que habilitar un autobús lanzadera en Monfragüe para no acumular más retraso. Lo de Renfe, mal. Lo de la admiradora de la Esteban, peor. Refrán: Cuando se acaba la vida de la escuela comienza la escuela de la vida
Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
martes, 15 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Negar la comunión
Me duele profundamente que se le niegue la comunión a cualquier persona, incluso a Bono , cuyo único pecado es ser muy estomagante. Cuando desde la Conferencia Episcopal se habla de ´situación objetiva de pecado´ pienso en todos los que nos encontramos en ella, por unos u otros motivos. La comunión --la unión con los demás y por ende con Dios-- es una experiencia personal y mística a la que no deben ponerse límites, al menos desde la angosta mirada terrenal. Por supuesto, no hace falta recordar las imágenes de Pinochet comulgando en una vergonzante connivencia entre Iglesia y Estado-torturador. También las de los obispos brazo en alto junto a un dictador bajo palio con la mano dolorida de firmar sentencias de muerte. Todas estas imágenes me dan náuseas y pienso en la ´situación objetiva de pecado´ de los representantes de una Iglesia feliz y complaciente con auténticos sicarios del mal.
Y el que no tenga mancha que tire la primera piedra. Señalar con el dedo el fallo del hermano no sólo es una falta de caridad, sino que demuestra muy poca elegancia y mal pelaje. Todos los que se rasgan las vestiduras con la mácula ajena tienen almas que son como "sepulcros blanqueados" en los que por fuera brillan y por dentro están llenos de podredumbre e inmundicia.
Prefiero la Teología de la Liberación de Ignacio Ellacuría , asesinado por un escuadrón de la muerte, que hablaba de pecado estructural, el pecado de las instituciones, gobiernos,e iglesias que consienten que cada día haya guerra, hambre y dolor en el mundo pudiéndolo evitar. Eso sí que es pecado, pecado mortal. Refrán: la mayoría de los pecadores se pasan la vida ofendiendo a Dios y confesándose después.
Y el que no tenga mancha que tire la primera piedra. Señalar con el dedo el fallo del hermano no sólo es una falta de caridad, sino que demuestra muy poca elegancia y mal pelaje. Todos los que se rasgan las vestiduras con la mácula ajena tienen almas que son como "sepulcros blanqueados" en los que por fuera brillan y por dentro están llenos de podredumbre e inmundicia.
Prefiero la Teología de la Liberación de Ignacio Ellacuría , asesinado por un escuadrón de la muerte, que hablaba de pecado estructural, el pecado de las instituciones, gobiernos,e iglesias que consienten que cada día haya guerra, hambre y dolor en el mundo pudiéndolo evitar. Eso sí que es pecado, pecado mortal. Refrán: la mayoría de los pecadores se pasan la vida ofendiendo a Dios y confesándose después.
martes, 8 de diciembre de 2009
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