martes, 30 de agosto de 2011

Tres libros al año

Tres libros al año. Esa es la nueva condición que la organización del concurso 'Miss Italia' pone a las participantes para poder aspirar al título. Realmente las cosas están feas en el panorama cultural general cuando el listón se rebaja a niveles casi subterráneos. Y no es el único requisito para las muchachas, pero es por así decirlo la 'nota de corte' del certamen. Además, se les aconseja leer un periódico al día para "saber de política y no solo de cotilleos".

Mal tienen que ir las cosas cuando los niveles de lectura de una joven ciudadana europea se sitúan bajo mínimos glaciares. Recuerdo cuando a una aspirante a miss se le preguntó por Confucio ...

--¿Confucio? Sí, hombre, el fundador de la confusión...

Alguna vez me han hablado de una concursante que se refirió a la ensaladilla y los filetes rusos como platos típicos de aquel país, aunque me parece que es una leyenda urbana. La organización italiana pide que las nuevas aspirantes destaquen por su pudor y moderación. Sería una vuelta a la belleza natural de Lucía Bosé , Silvana Mangano o Sofía Loren , bellezones sin camuflajes ni ambages. Y mujeres muy inteligentes. Las misses de ahora parecen serpientes con traje de santurrón. Confieso que estos concursos de belleza me parecen un atentado contra la dignidad, ya que la mujer se equipara a un charolés al que se le escrutan los cuartos traseros o se le mira la dentadura. Siempre han estado envueltos en el escándalo, con concursantes ingenuas que acaban en extrañas redes, esclavas de contratos leoninos o sirviendo de bultos sospechosos en fiestas de futbolistas o millonarios. Tenemos mucho que cambiar. Ojalá desaparezcan. Refrán: El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.

martes, 23 de agosto de 2011

Ultraviolencia

Vivimos inmersos en una violencia consentida y alentada. El visionario cineasta Stanley Kubrick en su Naranja Mecánica ya nos avisó de que nos encaminábamos hacia la ultraviolencia, que sería con el tiempo una parte más del paisaje. Me parece increíble que no se sancione a José Mário dos Santos Mourinho , entrenador de un equipo de fútbol histórico, por meter el dedo en el ojo a un colega y comportarse como un auténtico energúmeno ante el respetable. El fútbol no es así. Debería ser consciente de los miles de niños, adolescentes y hombres que lo tienen como referente. Pero la semana pasada se caracterizó además por las peleas en la calle entre ateos y los católicos que venían a la JMJ. Atacar a alguien por sus creencias religiosas es una forma de intolerancia retorcida. Esperar a unos adolescentes a la salida del metro para increparles de forma agresiva y soez no tiene nombre. Se puede estar de acuerdo o no con el Papa Benedicto XVI y sus excesivos gastos. Debería haber visitado el cuerno de Africa y conocer su hambruna de primera mano. Pero eso no autoriza a tratar a los católicos como se ha hecho estos días. Y ha habido más. Madres que asesinan a sus hijos, perros que atacan a niños... por no hablar de la violencia ejercida en Gaza, Egipto, México, Cuba o Líbano por el poder establecido. De música de fondo, la televisión y sus programas donde se chilla sin parar, en los que el que más agresivo y violento es con su compañero recibe los mayores aplausos. Hemos hecho un mundo donde los banqueros y especuladores se abrazan al Papa, una sociedad corrompida desde sus cimientos y creo que así vamos camino de la ultraviolencia total. Kubrick nos lo avisó. Refrán: La violencia es el último refugio del incompetente (I. Asimov).

viernes, 19 de agosto de 2011

Jóvenes

Ahora que estamos a vueltas con la Jornada Mundial de la Juventud y tras pasar los ajetreos folclóricos de la Virgen de Agosto, festejadas por todo el territorio extremeño, quiero ofrecer a esos jóvenes peregrinos mi admiración. Con la que está cayendo, con este mundo volátil en el que el tanto tienes, tanto vales es la moneda de cambio, el que los garantes de nuestro futuro den ejemplo de sacrificio y compromiso es como para festejarse. En estos momentos de crisis y cambio he escuchado muchas críticas hacia el colectivo de los más jóvenes. Yo me niego a ser pesimista respecto a ellos. Lo de la generación Ni-Ni es aplicable a una franja de la población, pero en ningún caso a su totalidad. El colectivo 15-M también ha demostrado --aunque con sus excepciones, claro está-- que hay ganas de cambiar los cimientos de la sociedad. Hoy quiero ver que los más jóvenes son una luz que guía al mundo, aunque todavía no sepan a donde. Es cierto que esas miles de personas que participan en la JMJ estaban escondidas o son advenedizos: los templos y las misas registran una afluencia de jóvenes casi inexistente. La Iglesia debería plantearse en qué falla su mensaje o lo caduco que está. Pero miremos la fe y la fuerza de estos muchachos y no sus carencias. Quizá en el futuro sean lo único a lo que podamos agarrarnos. Me gusta la gente que cree en algo y tiene por lo que luchar cada día. Son un ejemplo para todos. Otra cosa es que Benedicto XVI nos pueda caer mejor o peor y que sus gastos nos parezcan ofensivos. Espero que la juventud le haga saber que ese derroche es obsceno, así como los casos de pederastia protagonizados por algunos sacerdotes. Refrán: Juventud, divino tesoro que ya te vas para no volver .