martes, 13 de noviembre de 2012

'Son del desahucio'

En 1968 el cantautor Hilario Camacho publicaba su primer single: 'Son del desahucio'. Era una época de lucha antifranquista, de canciones con un gran valor reivindicativo. Tiempos difíciles sin duda, casi tanto como los de ahora. El artista tuvo que luchar contra una censura que no aceptaba la letra del poeta cubano Nicolás Guillén a la que había puesto música. El disco es una rara avis porque, además de ser una edición de una discográfica universitaria, Edumsa, tuvo una tirada muy pequeña. Se trata de una de esas joyas que los coleccionistas atesoran entre sus vinilos. Ahora el 15M la ha tomado como himno e Hilario, que no gozó de mucha fama en vida, parece que es reivindicado. Pues bien, la actualidad ha puesto de moda tristemente el asunto de los desahucios. Los bancos que han causado el desastre económico en el que nos movemos tienen la osadía de quitarnos la casa, después de que con el dinero de todos les hemos tenido que ayudar. En una pena que las entidades financieras tengan la jeta de quitarnos el piso tras el fiasco económico que vivimos, un sindios donde han metido la mano todos, presuntamente, claro está. Estoy cansado de que nos mientan diciendo que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Porque quien lo dice seguro que sigue viviendo muy por encima de éstas. Estoy harto de que culpen sin cesar al ciudadano de la crisis. Aquí ha habido mucho 'mangoneo' y quieren hacer responsable al más débil de la cadena. Hay que ser muy sinvergüenza para ello. Hilario tenía razón. Refrán: El alquiler se cumplió / te tienes que mudar, / pero el problema es muy serio/ no hay con qué pagar (Nicolás Guillén).

martes, 6 de noviembre de 2012

Bolsas de basura con libros en la calle


 El Día de Difuntos acompañado de unos amigos tuve un encuentro con lo paranormal y lo misterioso. Paseábamos junto a la biblioteca pública de Cáceres cuando vinos en el alfeizar de los ventanales de su fachada dos bolsas de basura entreabiertas. Desde que supe que Julián Muñoz trajinaba con este tipo de artilugios para transportar cientos de miles de euros siempre me he animado a mirar dentro de ellas. Pues bien. En las bolsas de basura no había fajos de billetes sino un tesoro más valioso: una colección de libros. Eran medio centenar de ejemplares que alguien había 'donado' a la biblioteca, cerrada por festivo. Riánse ustedes del hallazgo de la Biblioteca de Barcarrota. Estaban perfectamente conservados, lo que acrecentaba su valor. Dicen que puede hacerse una radiografía de una persona por su biblioteca. En este caso quiero pensar que se trataba de libros que sobraban por un traslado de residencia o algo así. La mayoría eran tratados sobre magia blanca, lectura de bolas de cristal, títulos de Isaac Asimov , libros sobre explotaciones ganaderas y temarios de oposiciones a la Junta de Extremadura con los ejercicios hechos. Ah, y la Constitución Española del 78, en esa edición que enviaron a los domicilios de todos los españoles. Lo cierto es que dejamos las bolsas para que las recogieran en la biblioteca o para que algún transeúnte al que le interesase se llevara algún libro a casa. No es mala idea eso de dejar al azar los libros que ya no necesitas. Con el recorte que está sufriendo el mundo de la cultura puede ser una interesante solución de urgencia. Refrán: Los libros son maestros que no riñen y amigos que no piden.

martes, 30 de octubre de 2012

Día de Difuntos y de Todos los Santos


El día de Todos los Santos se acerca y en los colegios y guarderías en vez de poner en escena El Tenorio de José Zorrilla se anima a los niños a festejar Halloween, vistiéndose de zombi o portando una calabaza. ¡Qué pena esta invasión de costumbres yankies y americanófilas! ¡Con lo que a mí me gusta la escena del 'convidado de piedra' de la versión de Tirso de Molina ! En ella don Juan Tenorio invita a cenar a uno de sus asesinados, don Gonzalo de Ulloa , cuya estatua se venga arrastrándole a los infiernos sin poder confesarse de sus múltiples pecados. Ahora se ha perdido esta costumbre tan sana del teatro en este día festivo, que en Extremadura se aprovecha para ir al campo y asar castañas en la lumbre. Tiempo de frutos secos que saben a gloria junto a los amigos y el calorcillo de la leña de encina. Momentos de visita a los cementerios para hacer la ofrenda a nuestros seres queridos que ya no están con nosotros. Familiares que se afanan en blanquear sepulcros y colocar flores en una liturgia de respeto y amor por los que se fueron. Eso me parece más provechoso que ir por las casas vestido de mamarracho pidiendo 'truco o trato'. Ocurre que a algunos tener un crucifijo en clase les resulta molesto, pero no que se fomente un ritual a todas luces absurdo e impuesto por el imperio. Lo mejor de la jornada, sin duda, es la gran variedad de dulces que las confiterías tienen en sus vitrinas estos días; buñuelos de viento y huesos de santo que nos llevan al cielo, aunque éste pueda esperar. Refrán: Por los fieles difuntos llegan las lluvias y los fríos juntos .