martes, 8 de abril de 2014

Querido líder hasta por los pelos

El margen vital se reduce para los norcoreanos una vez más. Hasta ahora se les permitía elegir entre una exigua lista de cortes de pelo: 10 para los hombres y 18 para las mujeres. El líder del país, el 'amado' Kim Jong-Un, ha sugerido (en un país en el que no hacer caso a una de sus 'sugerencias' te cuesta ser devorado por los perros) que todos los estudiantes deben llevar su estilo: los laterales de las sienes rapadas, con una mata de pelo 'a lo tazón' en la parte superior de la cabeza. Este corte es conocido como el 'corte del Querido Líder'. Desde la televisión oficial se ha realizado una profunda campaña en contra del pelo largo, al que se considera 'contrarevolucionario' y se han realizado cámaras ocultas para desenmascarar y denunciar a los ciudadanos que lo llevan así. Ah, no hay nada como 'sugerir' algo cuando se dispone de arsenal nuclear, un ejército en permanente estado de alerta, amén de una población atemorizada. De hecho, aunque a algunos les queda como el culo, ya son muchos los estudiantes que han adoptado este estilo capilar del delirante Kim. Por cierto, que determinadas faldas y pantalones también están prohibidos en ese país. Cuando en 2005 el 'líder supremo' era su padre, Kim Jong Il, se puso en marcha la serie 'Vamos a cortamos el cabello de acuerdo con el estilo de vida socialista', que difundía el casquete corto. A mí los casquetes me gustan largos, qué le vamos a hacer. La verdad es que este 'líder' con pinta de villano de película de James Bond me da cada vez más pavor. Ojo si no nos mete pronto en un conflicto atómico. Refrán: Pocos pelos, pero bien peinados .

martes, 1 de abril de 2014

Cuaresma, mucho más que olor a torrijas

Muchos amigos me preguntan --con cierta sorna y mala leche a partes iguales-- cómo desde una óptica progresista puede defenderse la Semana Santa, y especialmente la de Sevilla. ¡Ay, ortodoxos compadres de mis pecados! No conozco fiesta más culta, ni más arraigada en el pueblo, ni que despierte en mí más recuerdos sensoriales tan altos que en ellos no caben resquicios para el mal gusto. Estamos en tiempo de Cuaresma y a mi mente regresa la alegría de poder salir de nazareno en mi cofradía por primera vez. Vuelven los olores a las torrijas de mi madre y a los potajes de bacalao. Rememoro los consejos de mi padre a la hora de ceñirse la túnica y al verdadero significado de la palabra penitencia. Revivo la alegría que supuso ver a mi hermana vestida de nazarena de La Amargura. Y deseo el reencuentro con los amigos de toda la vida durante la Semana de Pasión. Eso no puede explicarse en ningún dossier turístico, ni lo puede verbalizar ningún político ni miembro de la curia. Esto no es el opio del pueblo, sino la explicación a escala humana de algo sucedido hace más de dos mil años y que ha marcado al mundo profundamente. No hay que olvidar la labor social que realizan las hermandades con colectivos desfavorecidos de la sociedad. Las cofradías eran las oenegés del siglo XV que han perdurado hasta nuestros días. Sí, están las bullas, los señoritos chulos que no entienden nada, la masificación y la vulgarización, como sucede en todos los órdenes de la vida. Pero si la Semana Santa en España no es un crisol de buenos deseos del ser humano, entonces que baje Dios y lo vea. Refrán: ¿Religión o paganismo? ¡Qué más da, si da lo mismo!

martes, 25 de marzo de 2014

El 'Beethoven japonés' era un canalla

La semana pasada hablé de la ética de un armonicista, Toots Thielemans , que tras perder capacidad pulmonar anunció su retirada de los escenarios. Hoy voy a contar la historia del caso opuesto, protagonizado por el músico Mamoru Samuragochi , que todos conocían como "el Beethoven japonés", ya que aseguraba que padecía sordera. El tal Mamoru, de 50 años, se disculpó el mes pasado de su mayúsculo embuste leyendo una lista de afectados en la que incluyó a todas las personas que compraron sus discos o fueron a sus conciertos. La rueda de prensa duró dos horas y media. Reveló ante 200 periodistas que sus famosas obras 'Sinfonía número 1 Hiroshima' o la banda sonora del videojuego 'Residen Evil' fueron compuestas por otro músico. Se trata del profesor Takashi Niigaki , quien escribió durante 18 años las obras que firmaba Mamoru. Tócate los bemoles. El fraude obligó a la productora del músico clásico a suspender las ventas de los CDs y cancelar sus actuaciones. A medida que crecía la popularidad de Mamoru se incrementó su pánico a ser descubierto. Tiene problemas de audición, pero no está legalmente reconocido como discapacitado. Sin embargo, utilizó ese argumento para vender más. En su biografía, además, se subrayaba que era hijo de supervivientes de la bomba atómica de Hiroshima. Asegura que ese dato es cierto, pero ahora, como al pastorcillo mentiroso del cuento, nadie le cree. Las mentiras tienen las patas muy cortas, me decía mi madre. ¡Qué razón tenía! Refrán: Músicos y poetas son de notar, porque tienen el seso en el calcañar.