Artículos publicados en EL PERIÓDICO EXTREMADURA todos los martes, en su contraportada.
lunes, 12 de mayo de 2014
La querencia de Iker Jiménez por el terruño
Sigo a Iker Jiménez desde su aparición en la revista Enigmas bajo la tutela del doctor (y mentor) Fernando Jiménez del Oso . Tuvo la osadía hace ya muchos años de hacer un suplemento en formato periódico sobre todo lo relacionado con el misterio: Enigmas Express. Pertenece a una hornada de periodistas formados en la facultad (aunque para él fuera sólo un trámite) que abordan estos temas, tan denostados por algunos, pero a los que él ha sabido darles un nuevo tratamiento. Y lo que más me sorprende de Iker --con sus luces y sus sombras-- es su interés por Extremadura, que practica desde sus primeros trabajos. La madrugada del sábado 31 de mayo al 1 de junio hará su programa de radio desde el anfiteatro romano de Mérida. Gran idea, porque nada mejor que ese recinto bimilenario y mágico para tratar el misterio bajo las estrellas. Las entradas --gratis-- se agotaron ayer en un minuto. En Milenio 3 ya ha recordado grandes casos, como el de la cacereña Mónica Nieto , la paragnosta más importante de todos los tiempos en nuestro país, solo comparable al mítico Uri Geller y que desapareció del foco mediático para dedicarse a la sanación de forma discreta. Los ovnis en las Hurdes y Valencia de Alcántara, la extraña estela romana de Casar de Cáceres o el humanoide de Talavera la Real son sólo algunos de los casos que trata periódicamente. ¿Es Extremadura la que persigue al periodista o es el investigador quien tiene esta querencia al terruño? No lo sé. Sin duda algo tiene esta tierra que atrae a todo el que pone un pie en ella. Y ese es el verdadero misterio, más allá de sus ovnis y aparecidos. Refrán: La vida no es un problema para ser resuelto, es un misterio para ser vivido.
martes, 6 de mayo de 2014
Pablo Guerrero y Las letras de Morella
Pablo Guerrero es uno de esos casos sorprendentes en los que la altura poética de las letras de sus canciones las convierte en auténticos himnos. Sus textos son verdaderos poemas, cosa que no puede decirse de la mayoría de los cantantes de ahora. Pero es que sus poemas --los nacidos exclusivamente para la experiencia poética-- son versos excepcionales. Si en vez de haber nacido --para su suerte-- en Esparragosa de Lares, Pablo hubiera venido al mundo en Brooklyn o en Londres estaría entre los grandes músicos-poetas del siglo XX como Bob Dylan o Leonard Cohen . Su último libro Las letras de Morella (De la Luna Libros) es todo un hallazgo, un libro de viaje y poesía con la pasión por la tierra como telón de fondo. Pablo Guerrero ha encontrado el formato poético en el que se siente a gusto, con un relato en primera persona y con las querencias telúricas del ser humano entretejidas con sabiduría, sin pedantería, sin artificios, en las que la naturaleza y especialmente el agua lo inunda todo en este paseo por el Maestrazgo aragonés. Ahora, cuando su voz aparece tamizada por el paso de los años, la palabra poética de este extremeño que luchó por las libertades en este país, cobra más importancia que nunca. Pablo Guerrero está por encima de reconocimientos trasnochados. Es un poeta que debería estudiarse a fondo y aparecer en los anales de la literatura nacional. Sin embargo en este país en el que todo lo reduce a un cliché solo nos acordamos de Pablo Guerrero como 'cantautor de la transición', cuando es un completo poeta universal. Refrán: Más valen pocos comprometidos, que muchos por compromiso.
martes, 29 de abril de 2014
Los sherpas y el Día Mundial de la Seguridad
Ayer fue el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Y no puedo dejar de acordarme de una de las profesiones con más riesgo y menos reconocidas del planeta: los guías del Everest. Los sherpas, grupo étnico especializado en esta función, viven al pie de esta montaña del Nepal esperando a los adinerados occidentales que quieren coronar las cimas del Himalaya. Son los sherpas quienes reúnen las condiciones físicas y humanas --destacan por su honestidad-- para realizar un duro trabajo en un pico a 8.848 metros de altura.
En los mentideros a las faldas del Everest se dice que si le pagas bien un sherpa te lleva en su lomo hasta la cima. Sea verdad o no este chascarrillo, lo cierto es que despejan el camino, colocan las cuerdas para subir, portan las tiendas y las bombas de oxígeno a sus espaldas. Después, toda la gloria es para los montañeros que llegan a la cima. Hace breves fechas hubo un alud que provocó la muerte de 13 sherpas. Estos han reclamado mejoras en sus condiciones laborales, como un seguro médico y la creación de un fondo para los guías víctimas de avalanchas. El sueldo de un sherpa en comparación con lo que se llevan las compañías que organizan los viajes es mísero, pero es muchísimo en relación con la renta per cápita media: 360 euros anuales. Ellos conocen los riesgos y se juegan el pellejo por casi nada. Aquí en el supuesto 'primer mundo' nos quejamos por minucias. Aunque aún queda muchísimo por mejorar las condiciones de seguridad de los trabajadores, no olvidemos hoy a los que su trabajo es arriesgar la vida a diario. Refrán: Trabajar es virtud, pero trabaja tú.
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