miércoles, 13 de abril de 2016

Pasión y rigor para conocer nuestra historia

El pasado miércoles participé en la presentación del número extraordinario de la Revista de Estudios Extremeños dedicado a la región durante la II República, donde escribo un texto sobre el tratamiento de los Hechos del 6 de Octubre de 1934 en Extremadura. Diario Independiente . Así se conoce a cuando Lluis Companys declaró la independencia de Cataluña y se produjo una revolución obrera duramente represaliada por Alejandro Lerroux . En el salón de actos de la biblioteca pública de Cáceres se rozó el medio centenar de asistentes, todo un éxito teniendo en cuenta el Wolfsburgo-Madrid que se disputaba a la misma hora. El acto es uno de los muchos que se enmarca en el décimo aniversario del Grupo de Estudios de Historia Contemporánea de Extremadura, una asociación que, con el profesor Pepe Hinojosa al frente, lucha por el estudio en profundidad de la historia de nuestra tierra. Por lo poco que sé se trata de un esfuerzo de locos para conseguir fondos, espacios para charlas, publicaciones y estudios que, en la mayoría de las ocasiones, sólo es reconocido por un círculo reducidísimo de investigadores. Es una pena que cuestiones baladíes tengan el máximo respaldo (como al ínclito Jorge Javier Vázquez) y otras tan interesantes e importantes como ésta no lo reciban. La gente del GEHCEx, unos 150 socios, alimentan con sus cuotas una actividad que es todo un ejemplo: desde su nacimiento ha organizado ya más de 75 actos. Otro dato: El congreso sobre la II República celebrado en Cáceres tuvo más ponentes que el próximo que se proyecta en Cataluña, seguro que con generosas ayudas públicas. Es lamentable que no valoremos lo que tenemos, ni el trabajo de nuestros científicos. Estoy seguro que Pepe Hinojosa es considerado "un pesao" cuando es recibido en muchas instituciones y organismos. Efectivamente, es muy insistente, pero necesitamos gente así, con pasión y rigor que luche todos los días en la difícil tarea de saber quiénes somos y a dónde vamos. Refrán: La historia se repite. Ese es uno de los errores de la historia. (Charles Darwin) .

miércoles, 6 de abril de 2016

Jorge Javier Vázquez: ni excelente ni auténtico

El consejo regulador de una denominación de origen extremeña ha decidido dar un premio por su "excelencia y autenticidad" a Jorge Javier Vázquez --a quien me niego a calificar de periodista-- porque consideran que esas dos cualidades que otorgan al presentador son las mismas que las del producto que amparan y defienden. No dudo de la buena voluntad de quienes han tomado la fatal decisión. Sin duda lo hacen por la difusión mediática que van a conseguir, pero este efímero rédito es un craso error. Primero porque Vázquez --máximo exponente de la llamada 'telebasura', la programación de peor calidad-- no es excelente. Y tampoco tiene nada de auténtico un señor que todas las tardes del año se encarga de sacar trapos sucios y airear cotilleos de toda España. Este --como ya sabemos-- es un país de porteras. Y él el auténtico ventilador de toda la porquería que se genera en su cadena de televisión.

Por supuesto que llena teatros, pulveriza datos de audiencia y convierte en dinero todo lo que toca, pero no nos engañemos, Vázquez no es un referente de nada positivo, ni bueno.

Y no es la primera vez que el marchamo de calidad yerra en su política de comunicación. En julio de 2013 tuvo que retirar un vídeo promocional por sexista, ya que utilizaba el cuerpo de la mujer como reclamo y objeto de deseo. Entonces pidieron disculpas.


Es una pena que en aras a tener publicidad se tenga que recurrir a este famoseo de sala de estar. Lo malo es que revela que quienes han elegido a este personaje como estandarte no consideran que lo que hace es nocivo. Vázquez en una entrevista que le hizo Risto Mejide en su famoso sillón Chester se defiende diciendo que hace 'Fast TV', algo así como 'televisión rápida', en semejanza con la restauración de este tipo. En cualquier caso solo hay que dar un vistazo a las redes sociales para ver cómo ha sentado al ciudadano normal este reconocimiento. Están todos que trinan. Refrán: Algunas personas figuran en los titulares de la prensa, pero son otras las que escriben la historia (Phillip Elmer de Witt).

martes, 29 de marzo de 2016

Al calvario se va por Idomeni

No se engañen. Al Calvario no se llega gracias a un éxtasis místico. Se va por Idomeni, Moria o Kara Tepé, en Grecia. Mientras nosotros en nuestro primer mundo hemos contemplado la recreación de la Pasión de Cristo cómodamente estos días, en esos campos de la vergüenza los refugiados han pasado a tener estatus de 'detenidos'. Esto sucede en la civilizada Europa, la del milagro de un estado del bienestar que se ha eliminado de un plumazo ante el aplauso general. Ellos sí que van camino del Calvario, pero es aún peor que eso, porque cada mañana se levantan con la incertidumbre de no saber qué va a pasar y con la esperanza de que las fronteras se abran y puedan acceder a una tierra prometida pero vapuleada por la crisis económica. Nosotros --grandes fariseos-- nos lavamos las manos como Pilatos ante tanto inocente que no tiene ni techo ni pan que llevarse a la boca. La UE ha decidido expulsar a Turquía a todos los refugiados que lleguen a Grecia. A cambio de esta ignominia inyecta dinero a ese país y le promete agilizar su pertenencia a este selecto club que es la UE. Una decisión a todas luces inmoral, pero también de muy dudosa legalidad.

No me gusta llamarlos 'refugiados'. Para mí son 'migrantes a la fuerza'. Han tenido que dejar sus países por una guerra en Siria, Afganistán e Irak, como son todas las guerras: espantosa y cruel con los débiles.

Y nosotros nos preocupamos de nuestras pequeñas miserias de cada día, cuando en Idomeni empiezan las enfermedades, los niños con diarrea, los abuelos en condiciones de higiene mínimas y los padres no tienen que llevarle a sus hijos ni un mendrugo de pan.


Al Calvario, en esta Europa tibia y descorazonada, van todos los días miles de personas en busca de una vida digna, al igual que la buscamos nosotros, dignidad que poco a poco hemos ido perdiendo, especialmente nuestros representantes, incapaces de ponerse de acuerdo en lo más básico. Siento una vergüenza infinita. ¿Hasta cuándo continuará este vía crucis? Refrán: En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.