
--Sí, estoy viendo Babel ... Sí, en Multicines Nervión... Le quedan unos veinte minutos... Está muy bien la película... Sí, con Brat Pit ... No, Angelina Jolie , no sale... La indignación de los asistentes fue creciendo y en un momento determinado sonó la siguiente exclamación:
--¡Cállate!
No puedo asegurarlo pero juraría, por el timbre de voz, que fue el propio Alfonso Guerra quien mandó callar al espectador impertinente. Fue un cállate , seco, profundo, con muy mala leche. Vamos, como Alfonso siempre solía hacer. Aún recuerdo a un mitin al que fui porque cantaba Serrat y en el que la estrella era Alfonso Guerra.
--Ahí la tenéis. ¡Es la Expo 92! Ahí está: para los obreros, para los descamisaos . ¡Y decían los señoritos cortijeros que no iba a haber!
Bueno, las entradas no estaban --a mi parecer-- al alcance de un obrero. Refrán: En este mundo globalizado, cuidado: puedes tener a un político a tu lado .